Por Isa Hdez.
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(Acróstico)
La luz iluminaba el arrebol de su cara de amapola
Adoraba su figura galante con esa prestancia que la enamoraba
Gratitud al edén por esa suerte de cruzarse en el camino
Entre ramas de romero, mirto y retamas se miraron
Nada ya los pudo separar en el tiempo que duró el paseo
Todo giraba alrededor de agradar a la princesa de sus quimeras
Imaginaba que los cielos se abrieron para encontrarse
La luna, las estrellas y el viento eran su universo entero
Entre las nubes algodonosas se abrazaban con ternura desmedida
Zafiros azules le regalaba cada vez que sellaba su boca
Amor, distinción y reverencia le brindaba en cada suspiro
Cuando despertaba, un mar de lágrimas anegaba sus mejillas
Una luz pálida se colaba por la rendija de la ventana
Rosas de esperanza se abrían en el jardín de sus sueños
Amaba con pasión a su príncipe galante, soñador y bello
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