Por Paola Pérez Zamora
Archivo de etiqueta: mujeres escribiendo
Desde el naranjo | Colaboración
Por Marlene Palma Vieyra.
Poesía | Colaboración
Por Margarita Mora
Las interpretaciones de una escena | Colaboración
por Karen Espinosa
¡Noviembre!.. Visibilizar la violencia de género | Colaboración
por Fabiola Juárez Avendaño
Trabajo no remunerado
Las labores de limpieza y cuidado del hogar han sido relegadas en su mayoría a las mujeres y es que lo tenemos tan normalizado que se vuelve una carga invisible y constante.
Letras Revueltas|Razones para salvar el mundo. Parte I. Rabo de Nube
Me despierto, veo las noticias, escroleo de una mala noticia internacional a una nacional y siento un peso en el pecho, no me doy cuenta pero ella está sobre mí, con su calidez y me acurruca hasta el punto en el que vuelvo a dormir. Dicen que los perros y los gatos perciben cuando estamos intranquilos y buscan la manera de calmarnos, ya sea con juegos o simplemente estando a nuestro lado.
El diablo está en los detalles
Enola Rue Dicen que estoy colgada, que vivo en el aire, pero no saben que en realidad estoy excavando en la tierra de mi corazón. No entienden que en la oscuridad de mi mundo de fantasía hay más luz que en toda su vigilia de trapos de piso y rutinas tibias; mi soledad es miSigue leyendo «El diablo está en los detalles»
El ojo de Lya | La paradoja de los chorizos
Por Liana Pacheco Durante mi infancia crecí escuchando la frase: “un hombre siempre es indispensable”, dicha por mi madre y mi abuela, las mujeres que me criaron. Mi abuela se casó a los 18 años, al poco nació su hijo, cuando éste no cumplía ni un año, su marido cometió un crimen y huyó; miSigue leyendo «El ojo de Lya | La paradoja de los chorizos»
Lágrimas de purpurina y dagas de seda: El Evangelio según el Esquema Fenicio
Enola Rue En el universo de Wes Anderson, los personajes a menudo actúan con una rigidez que parece desafiar la espontaneidad humana. No lloran, se marchitan con elegancia; no mueren, se vuelven estatuas de su propio legado, una resistencia contra el desorden del mundo. Sin embargo, en el Esquema Fenicio esa resistencia ha mutado enSigue leyendo «Lágrimas de purpurina y dagas de seda: El Evangelio según el Esquema Fenicio»
