Letras Revueltas| Recordanzas 

Admito que tengo miedo a olvidar, que imagino que me puede dar alzheimer. Hace algunos años leí un artículo que mencionaba que esta enfermedad era provocada por una bacteria en los dientes, así que desde entonces he generado una compulsión por lavarlos, las odontólogas ya me han hecho advertencias sobre el desgaste en mis molares y el riesgo de que si no me detengo, con el tiempo, tenga que usar una dentadura postiza

Letras Revueltas|Razones para salvar al mundo. Parte II. Pan para las rotas

Me cuesta comprender a la Illari de hace 20 años, aunque sospecho que esa aversión por la comida estuvo mediada por un “no disfrutar la vida plenamente”, un miedo a la vida misma. Lo paradójico de la situación es que prácticamente crecí en una cocina, yo no lo sabía pero mi abuela, con paciencia, me enseñaba cómo habitar el mundo.

Letras Revueltas|Razones para salvar el mundo. Parte I. Rabo de Nube

Me despierto, veo las noticias, escroleo de una mala noticia internacional a una nacional y siento un peso en el pecho, no me doy cuenta pero ella está sobre mí, con su calidez y me acurruca hasta el punto en el que vuelvo a dormir. Dicen que los perros y los gatos perciben cuando estamos intranquilos y buscan la manera de calmarnos, ya sea con juegos o simplemente estando a nuestro lado.

Letras Revueltas|Sacar la voz y hacerla orquesta

Volviendo al conversatorio decidí continuar hablando aunque mi voz fuera torpe y mi discurso no recurriera las grandes figuras literarias, a los nombres o a los datos, sino que partiera de mi experiencia. El temor y los nervios se disolvieron con mis compañeras, que complementaban lo que yo decía, incluso en la discordancia.

Letras Revueltas|Caminando fui lo que fui

Salí de allí aún más perdida de lo que entré, ¿Qué es lo que deseo? Al decir mi nombre no recuerdo haber preguntado nada, pero sus palabras sobre el futuro me abrumaron. ¿Cómo identifico mi instinto? Cuando era niña elegir era fácil, hoy podía ser presidenta, mañana profesora, escritora, científica, pero ahora no sé qué deseo hacer con mi vida. ¿Será que el destino existe? y si es así, ¿cómo saber que lo estoy cumpliendo? 

Letras Revueltas|Desterradas

¿Es necesario tener una propiedad? Sé que puede sonar extraño o quizás no, pero hasta hace cinco años, yo había renunciado a la posibilidad de tener una. Di por sentado que tendría al menos tres opciones; pagar renta hasta mi muerte, si es que tenía una pensión digna; vivir en mi auto, o vivir en la calle, sé que parece una realidad lejana pero si nos preguntamos quiénes se quedan en la calle, nos daremos cuenta de que no hay una serie de acciones que nos alejen de esta posibilidad.