Escribir para resistir: una introducción

Por Ma.Jo Soto

Definiciones de mi glosario personal:

Escribir es mi forma de comunicar, de expresar. Las palabras que dejo en el papel- ya sea físico o electrónico- son las más sinceras, cariñosas, crudas y a veces me asustan. Escribir no solo se hace con las manos o con la imaginación. Entran muchas cosas más en juego como la mente, la memoria, el cuerpo que habito, las violencias que me atraviesan, mis ancestras y las historias que veo, escucho y toco. 

Resistir. Es una de las palabras más fuertes que tengo, es de mis favoritas. Tiene tantas connotaciones desde resistir un developé a la seconde hasta resistir el dolor. Creo que esta palabra me hizo sentido cuando me puse los lentes violetas. Resisto desde la infancia, desde la primera vez que me acosaron, que me agredieron. ¿Por qué resistir? Porque si no lo hacemos no podremos cambiar nada. Resistir es oponerse, es para que las que vienen no tengan que hacerlo. 

Se puede resistir de muchas formas, desde nuestra trinchera, desde los espacios que más nos incomodan y queremos cambiar. Yo elijo hacerlo desde mis palabras, desde mi universo literario donde sí hay justicia para nosotras y nuestros agresores nunca más nos dañan. Elijo hacerlo desde un periodismo feminista, lejos de la perspectiva machista que nos revictimiza. 

Esa es mi trinchera. Escribir para incomodar, denunciar y concientizar. Sobre todo escribo para mí, para sanar las heridas viejas y no tan viejas que tengo. 

Resistir en este mundo feminicida es vital. Es para mantenerme cuerda y en pie de lucha. También es para crear redes entre nosotras, leernos unas a otras y reconocernos en la rabia colectiva. 

Escribo porque resisto, porque durante tanto tiempo nos fue negado y ahora no pienso soltar la pluma nunca. Resisto porque escribo, porque estoy enojada, rabiosa y porque nunca más silencio. 

Y esta columna es solo una forma más de resistir y compartir mis sentipensares con otras mujeres. Es una forma de catarsis, pero también un espacio lleno de ternura y sororidad. Una forma de resistencia no tan solitaria, puesto que ahora, nos estamos leyendo, comunicando y sabemos que ya no estamos solas.


Ma,Jo Soto vive en Querétaro, México, es estudiante de Comunicación y Periodismo, bailarina de ballet, lectora compulsiva, mamá de Tita-traviesita y escritora de cuentos, artículos, reseñas y (borradores de) novelas. Corrige textos, ama a los animales, el chocolate, el verano y a sus amigxs. 

Le encanta incomodar con sus palabras y ha publicado sus textos en diversos medios como Especulativas, Las Sin Sostén, La Coyol, Círculo Literario de Mujeres y Tribuna de Querétaro. 

Twitter @TristezaFeliz29

Instagram @marphotos9


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Publicado por La Coyol Revista

Revista hecha por y para mujeres escritoras y artistas

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