Alondra Grande
No te quedes

En los lugares donde tu nombre se vuelve ceniza
En los recuerdos que no despiertan alegría
En los espacios donde revolotean
abejas picando con sus aguijones tu barriga.
No te quedes en los días soleados
donde el sol no te hizo feliz.
Ni en las noches donde la lluvia,
al mojarte, te hizo reír.
No te quedes aferrada a la brisa
Ni te pierdas en la montaña
Ni te escondas entre la espuma,
enterrada, en arena de una playa olvidada.

