Por Enola Rue
Todavía me resulta asombroso como la prosa poética de Juan Burghi había despertado en mí una visión diferente, mucho más significativa, de la belleza de la naturaleza a mi alrededor. Emociones. Eso era lo que despertaba leer su libro El paisaje y su voz, su impresionante sencillez me había dejado estupefacta, incluso las palabras que en su momento no entendía me llenaban de escenas sobre un álamo, el sol en el jardín, el río, el verano, o un sendero.
Paisajes y sus voces, sus almas, sus personalidades en cada estación, su extraña sencillez, que puede pasar desapercibida, que siente que no merece dos segundos de nuestra atención. Por supuesto, sus gentiles versos en prosa nos invitan a ver los paisajes a nuestro alrededor con nuevos ojos, a interpretar de manera vívida sus detalles y, de igual manera, percibir en ellos nuestras propias emociones.
Asimismo, la prosa poética de Juan Burghi tiene una preferencia por lo descriptivo, consigue interpretar los paisajes a su alrededor como si fueran vistos por primera vez. Esto puede observarse en la Tarde otoñal, cuando nos la describe como “detenida y suspensa, con un gesto de resignada espera. Más que ella, pareciera estar detenido el tiempo, dándonos una sensación de inmensidad y eternidad…” (Burghi, 1966, p. 129).
El autor busca que experimentemos la realidad que capta a su alrededor. Nos invita a contemplar la naturaleza, como quien la ve por primera vez, en un tono íntimo que nos sorprende y nos hace preguntarnos cómo no la vimos de esa manera antes. En la Noche en un cerro contemplamos que «estamos solos en la soledad» y con esta premisa Burghi nos presenta un cielo estrellado que miramos sobrecogidos de emoción, dice, de la misma manera que los pastores caldeos habrán mirado las estrellas hace miles de años… y nosotros apenas un guiño entre esos milenios (1966, p. 147).
Juan Burghi encuentra un gran deleite en la búsqueda de palabras y con ellas logra recursos expresivos para su prosa poética, los cuales le permiten atribuirles a estos paisajes una percepción estética.
Aún recuerdo las emociones. El goce estético de buscar en los paisajes a mi alrededor la belleza que él veía. Burghi renueva, a través de sus emociones, nuestra visión automatizada de la naturaleza, nos toma de la mano y nos lleva a través de su prosa hacia un árbol sufrido, una higuera junto a la noria, un valle, un pedregal, una calle, para encontrar en ellos un verdadero hallazgo estético.


Enola Rue es una estudiante de la Licenciatura en Letras en la FaHCE (UNLP), ha sido escritora mucho antes de conocer lo que esa palabra significa, el mundo literario es y será su alternativa de vida más importante. Actualmente, posee un blog llamado Indie tear, en el cual publica sus poesías. Su obra más conocida es ¿Qué dice la margarita?, ganadora del 2° lugar en el concurso Clásicos Romances (2018) en Wattpad. Ha descubierto que sus obras son un eterno intento de mostrar su irrepetible forma de ver el mundo y traer esta experiencia a los lectores, esperando llevar esperanza con sus palabras.
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