
Por Anel Solis
Suave arena se esconde en los cuencos de mis dedos, se esfuma en la efímera espuma de mar
que ha olvidado la marea.
El sol no penetra mi coraza rígida con los rayos ultravioleta; se enternece en mi cutis y colorea mi piel canela.
Brisa tropical indomable, transformada en caballos salvajes de tropillas con poderosa cabellera larga, acarician los vientos de esperanza que soplan los sueños más profundos.
Olas de mar abrazando mi torso, mientras desnudan mi cuerpo y estimulan mi naturaleza. He llegado al clímax; ahora sé que existe el cielo.
Se cierran las ventanas de mi alma. Puedo sentir a los peces nadando entre mis tambaleantes piernas.
Nada hay, solo el inmenso océano y el naufragio en la isla de los recuerdos olvidados, junto a las nostalgias de la tímida nena de pestañas largas.
Si te gusto este poema también te puede gustar:
- El ojo de Lya | La hipocresía del DramaPor Liana Pacheco Cuando vi el resumen de esta película pensé: «Qué fumada». Me pareció poco verosímil que la narrativa de la historia se construyera sobre una sola pregunta: «¿Qué es lo peor que has hecho en la vida?». Sin embargo, conforme pasaron los días, esa premisa y la trama seguían rondando en mi cabeza.Sigue leyendo «El ojo de Lya | La hipocresía del Drama»
- Letras Revueltas| Recordanzas Admito que tengo miedo a olvidar, que imagino que me puede dar alzheimer. Hace algunos años leí un artículo que mencionaba que esta enfermedad era provocada por una bacteria en los dientes, así que desde entonces he generado una compulsión por lavarlos, las odontólogas ya me han hecho advertencias sobre el desgaste en mis molares y el riesgo de que si no me detengo, con el tiempo, tenga que usar una dentadura postiza
- Los árboles y las pantallas que me rodean | Si yo hablo, tú hablasPor Mijal Montelongo Huberman En las películas Proyecto Fin del mundo de Phil Lord y Christopher Miller y La llegada de Denis Villeneuve, el poder comunicarse a través del lenguaje con una especie extraterrestre resulta fundamental para el desarrollo de la trama y para que las personas puedan sobrevivir. De hecho, una parte considerable deSigue leyendo «Los árboles y las pantallas que me rodean | Si yo hablo, tú hablas»
- Piezas de un alma simpleSobre adioses: Escrito por: Alondra Grande En un plato de barro se yergue el universo,perfumado con loción de clavo y limón.Entre un círculo de sal y cenizas,las velas negras brindan protección. Hay adioses que no se pronuncian.Dioses a los que se les ruega:guarden en un refrigerador la distanciaentre el ahora y la última palabra queSigue leyendo «Piezas de un alma simple»
- De recuerdos, aventuras y reflexiones|Como un rumorMi primera reacción fue de absoluta sorpresa con una dosis de negación. Él era solo un año mayor que yo. Por supuesto que la noticia de su muerte “repentina” me dejó pasmada por unos segundos.
