por Dalia Estrada
7 años
¿Cómo te voy a pedir una disculpa?
Si tu me has hecho más daño que yo
Habré causado moretones, dolores y rasguños,
Pero tu rompiste cosas que duelen más y que no se arreglan
Con una venda, un curita, alcohol o agua oxigenada
Perdiste mi confianza la noche en que invitaste a una fiesta a alguien más,
Deje de respetarte cuando me llamaste pendeja frente a tus amigos
Te considere un hipócrita cuando conmigo eras uno y con tus amigos otro.
Dejé de esperarte cuando me di cuenta de que siempre hay algo más importante que yo,
Que no te importa lo que hago, lo que pienso, lo que quiero.
Que crees que escribir es sólo un hobbie, pero te deje de querer de verdad
Cuando entendí que es imposible que tu simpatices con el otro,
Que te pongas en su lugar, que no seas egoísta y que veas más allá.
Me di cuenta que de verdad me ignorabas cuando…
ellos te contaban algo que te interesaba y yo ya te lo había dicho antes,
pero conmigo parecía no importarte.
Me di cuenta que no me querías cuando no me defendiste de tu familia
Y haces todo por hacerme sentir culpable, sola y triste.
Me quería disculpar por haberte pegado, porque eso no soy yo
Yo no quiero ser eso que pega y finge que no pegó.
Me quería disculpar porque me pesa en la espalda y en el corazón,
Pero luego ya no quise, porque llegué a casa y seguiste siendo el mismo patán de cuando
me fui.
Me quería disculpar, me quiero disculpar, pero tú …
Me debes más que estás líneas, me debes siete años y no sé cuantas disculpas caben en eso.
Infarto congelador
Creo que por fin tengo el corazón roto,
o quizá he descubierto que no estaba congelado
o quizá descubrí que sí sentía algo por ti,
pero eso lo descubrí la tarde en que te fuiste.
Me duele el corazón y estoy sorprendida.
se acelera, desacelera, brinca, me aprieta los pulmones, se me va a salir,
me quema la garganta.
Me agita, quiero vomitar.
Me voy a morir (al fin).
No está roto por ti, pero, ¿por qué me siento así?
¿qué quieres, corazón?
¿por qué me estás doliendo así?
¿Me estás previniendo de algo?
¿me avisas algo?
¿corro peligro? ¿corre peligro alguien más?
¿Es él?
Te pongo atención y te siento más cerca, más fuerte.
Te escucho, te siento como nunca antes …
Me estás dejando, ¿verdad?
Hoy que decidí cerrar esto me duele el corazón.
Ya respiré para relajarme, no funciona.
Siento que quiero vomitar …
Se está equivocando en querer algo que no quiere,
ya se dio cuenta y está haciendo berrinche.
¡Haz tu berrinche, porque no lo volveremos a querer!
Anda, ¡Rómpete!, pero rómpete bien,
mínimo dame un infarto o vuélvete a congelar …
¡Es eso! Estás volviendo a tu estado natural.
Dalia Estrada es ensayista, traductora y literata. Pasante de la Licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, quien ha participado como ponente en congresos nacionales e internacionales proponiendo investigaciones interdisciplinarias entre la literatura, arte y psicoanálisis. Becaria del Programa Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Investigación y el Posgrado del Pacífico (Delfín) en su edición Verano 2020, y recientemente, ha trabajado en la edición y publicación de un libro en conjunto con la BUAP, la Universidad Católica de Colombia y la Universitá Degli Studi Di Salerno (Dipartimento Di Studi Umanistici).






