Por Teresa Delgado Carmenates.
Llegó la noche y me embargaba la tristeza,
y se hizo presente la melancolía,
ya no sabia que hacer, pues a mi mente
solo llegaban las escenas de aquel día.
Y me puse a escribir y en mi desvelo
una lágrima anunciaba su presencia
escribí y escribí con desespero
los recuerdos tan tristes de su ausencia.
Si, de forma inesperada lo perdí,
en el momento más sublime de mis días
cómo saber que aquella noche tan feliz
a mi alcoba sin él regresaría.
Nunca pensé que aquel amor que era tan mío
pudiera irse detrás de una aventura
dejando en mi alma este vacío
y mi mente colmada de locura.
Quise morir, pensé que ya la vida
no tendría sentido para mí,
pero busqué las fuerzas en mi lira
y hoy me siento lista para vivir.
Había jurado no contar más mis anhelos,
no escribir una palabra del amor
olvidar los «te amos» y los «te quieros»
pero esta noche me llegó la inspiracion.
Y salí a buscar ayuda en otro ser
volver a amar, sentirme viva, y de repente
encontré mi autoestima, mi renacer
¡Y aquí estoy escribiendo nuevamente!
Teresa Delgado Carmenates, poeta originaria de Cuba.
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