Letras Revueltas|Sacar la voz y hacerla orquesta

Volviendo al conversatorio decidí continuar hablando aunque mi voz fuera torpe y mi discurso no recurriera las grandes figuras literarias, a los nombres o a los datos, sino que partiera de mi experiencia. El temor y los nervios se disolvieron con mis compañeras, que complementaban lo que yo decía, incluso en la discordancia.

De recuerdos, aventuras y reflexiones|A la hora de dormir

Por Tania Farias La rutina estaba bien rodada. Cuando llegaba la hora de dormir, lo acompañaba a cambiarse en pijama, lavarse los dientes y después, venía el momento de elegir el libro que leeríamos esa noche. Una vez la decisión tomada, los dos nos metíamos bajo las sábanas y modulando diferentes voces, según los personajes,Sigue leyendo «De recuerdos, aventuras y reflexiones|A la hora de dormir»

Colaboraciones | En este pueblo ya no hay hombres

Martina alzó la cabeza. La niña sintió cómo el aire de la cocina se llenaba de espinas.

–No hay hombres aquí –respondió, dejando que su mentira se abrazara a la pared como una sombra temblorosa, mientras en la parte trasera dentro de los costales llenos de basura se escondían las esperanzas de sus dos hijos aun imberbes.

El ojo de Lya | Misterio, emoción y humanidad: «La cita»

En el camino literario es inevitable aprender de la ideología y estilo de los escritorxs que leemos. Desde 2018 que conocí a Antonio Pacheco ha sido mi amigo, colega y mentor en el oficio; él inició su aprendizaje en foros online con personas hispanohablantes, que desde diversas partes del mundo se conectaban en torno aSigue leyendo «El ojo de Lya | Misterio, emoción y humanidad: «La cita»»

De recuerdos, aventuras y reflexiones|Ella es así

Nuestra amistad, en otras circunstancias quizás habría sido improbable, pero el destino nos había reunido y con el paso de los meses habíamos comenzado a tejer lazos que continúan creciendo aún hoy en día, cuando el tiempo y la distancia nos separan. 

Los árboles y las pantallas que me rodean | Árbol de mango

Por Mijal Montelongo Huberman La primera casa donde viví ha sido la mejor por diferentes razones, la principal es porque había muchas plantas rodeándola pero sobre todo había un gran árbol de mango en el patio trasero. Su presencia promovía la de muchos animales: hormigas, arañas, escarabajos, cucarachas, ardillas, águilas, pájaros carpinteros, colibrís, mariposas, lombrices,Sigue leyendo «Los árboles y las pantallas que me rodean | Árbol de mango»

Colaboraciones| Poemas Paulina Hanay Apolinar

Juegos Entre el juego y la verdad, ¿Dónde ha sido verdad?no lo sabemoso tal vez sí. Jugaste, jugué, jugamos,¿con culpables, con responsables?No lo sabemoso tal vez sí. ¿Rota? Me has dejado rota,¿Rota? –preguntó ella.Sí, rota – respondí, con la voz en pena.Ella te rompió,No sanaste y me rompiste yo.Amor te ha faltado,Compañía no te hanSigue leyendo «Colaboraciones| Poemas Paulina Hanay Apolinar»

El ojo de Lya | Nada se opone a la noche: cuando la memoria y la sangre duele.

Por Liana Pacheco A inicios de año hice algo poco usual en mí: elegir al azar un libro de un portal de descarga gratuita. Quizá fue el estridente color amarillo de la portada lo que atrajo mi atención, junto a un título que, por sí mismo, anticipaba un arco narrativo particular: Nada se opone aSigue leyendo «El ojo de Lya | Nada se opone a la noche: cuando la memoria y la sangre duele.»