Viento que llega por Jeanne Karen en La máquina verde

Trato de concentrarme, para nada en particular, no hay un objetivo. Puedo realizar cualquier actividad en este momento, pero el viento no deja de mover las palmeras del jardín comunitario. El ruido es tan fuerte que parece el castigo del día. Lo oscuro del cielo empieza a verse profundo, como si quisiera que mi menteSigue leyendo «Viento que llega por Jeanne Karen en La máquina verde»

Recuperar el recuerdo, tal vez no. Jeanne Karen en La máquina verde.

En el perfil de Facebook aparece un botón que dice sencillamente Recuerdos. Si una persona pulsa allí, de manera inmediata aparece una lista con frases, fotos, videos, enlaces, que ha compartido a lo largo de su historia por la red social. Aquí viene lo difícil, lo difícil por lo menos para mí, porque al verSigue leyendo «Recuperar el recuerdo, tal vez no. Jeanne Karen en La máquina verde.»

En el cuerpo, mi dolor. Jeanne Karen en La máquina verde.

Si el dolor comienza en el cuello y baja despacio hasta los hombros, luego se instala directamente en el ánimo, esa es la parte difícil y la que quiero eludir a toda costa, pero si irrumpe directamente en mi espalda, me derriba y el resto del día no puedo hacer más que tratar de ponermeSigue leyendo «En el cuerpo, mi dolor. Jeanne Karen en La máquina verde.»

Vivir de lo que hacemos por Jeanne Karen en La máquina verde

Cuando estoy por comenzar a dar un nuevo taller de creación literaria, nunca sé qué me voy a encontrar, no sé cuáles serán las preguntas de las personas que inician las actividades conmigo. No cabe duda que siempre habrá sorpresas, como en cada trabajo, como en cada labor que desarrollamos como seres humanos. Hace unosSigue leyendo «Vivir de lo que hacemos por Jeanne Karen en La máquina verde»

La espera por Jeanne Karen en La máquina verde

Hablar de la espera, no sé por qué, se ha ligado de una forma íntima con la ansiedad, sobran ejemplos en la literatura y en el imaginario colectivo, por lo que de inmediato, mi mente me lleva a un lugar oscuro donde aguardo la llegada de un transporte público y observo con cuidado cada objeto,Sigue leyendo «La espera por Jeanne Karen en La máquina verde»

El desborde. Relatos del mundo que habito | De sonidos chilangos

Por: Ximena Moranchel ¿A qué suena el DF? *Nota aclaratoria: sé que el nombre de esta ciudad no es más Distrito Federal, sin embargo, al igual que otros cambios en la vida, me resulta imposible aceptarlo. Al señor que vende y grita ¡El gaaaaas! en la entrada de mi edificio, todos los días sin excepciónSigue leyendo «El desborde. Relatos del mundo que habito | De sonidos chilangos»

De recuerdos, aventuras y reflexiones| Las hadas madrinas sí existen

Por Tania Farias En toda historia de héroes existe ese personaje que aparece en la vida del protagonista en un momento crítico para darle, o mostrarle, las herramientas que necesitará para cumplir su misión. Este personaje, en muchas ocasiones, se quedará con nuestro héroe por un largo recorrido; en otras, lo acompañará solo por esosSigue leyendo «De recuerdos, aventuras y reflexiones| Las hadas madrinas sí existen»

Los relojes de la casa por Jeanne Karen en La máquina verde

Hay días en los que no se antoja nada, ni escribir, ni dormir, ni levantarse, días en los que todo parece eterno, pero eterno estático, hasta las ráfagas de viento son repeticiones de otras ráfagas, de otros años, de otro tiempo. Mañanas en las que sale el sol para anunciar un triste comienzo, el terribleSigue leyendo «Los relojes de la casa por Jeanne Karen en La máquina verde»

El ojo de Lya | Sangre de matón

Hoy, 31 de enero, se cumplen 2 años que mi abuela partió del plano terrenal. Ella compartía sus recuerdos y vivencia, el siguiente cuento fue inspirado en uno de ellos. Por: Liana Pacheco —¡Bernarda! ¿Qué estás haciendo? Ya te dije que te vayas. —Pero no tengo a dónde. —Yo qué sé. Vete antes de queSigue leyendo «El ojo de Lya | Sangre de matón»

Letras que ab (sorben/sortan) | Una cena, una muerte

Maleni Cervantes El otro día me puse a reflexionar un poco acerca de lo que escribo en mis columnas y, como era de esperarse, me di cuenta de que en ocasiones hablo desde el estrés y la frustración. Por otro lado, también concluí que siempre que me doy a la tarea de escribir una nuevaSigue leyendo «Letras que ab (sorben/sortan) | Una cena, una muerte»