Piezas de un alma simple

Fe Escrito por: Alondra Grande Ponerte en pie, cada día, aferradacomo polilla a las luces de neón,donde se pierden las estrellasde esta ciudad indigna.   Decidir quedarte, permanecer,seguir respirando como acto de fe,como promesa constante,como plegara elevada a ningún dios. Dejar que corran los días de agostoy entre sus lluvias se lleven tu pesar.Pensar queSigue leyendo «Piezas de un alma simple»

Los árboles y las pantallas que me rodean | Árbol de mango

Por Mijal Montelongo Huberman La primera casa donde viví ha sido la mejor por diferentes razones, la principal es porque había muchas plantas rodeándola pero sobre todo había un gran árbol de mango en el patio trasero. Su presencia promovía la de muchos animales: hormigas, arañas, escarabajos, cucarachas, ardillas, águilas, pájaros carpinteros, colibrís, mariposas, lombrices,Sigue leyendo «Los árboles y las pantallas que me rodean | Árbol de mango»

Cartografías del Instante| Bitácora de una madre

Bitácora de una madre Por Anyela Botina I Te digo que el día en que naciste hacia un sol inmenso. Desde la ventana miraba un cielo limpio, sin una sola nube. Conoces esta historia, habita en ti como tus manos, tu cabello, tu rostro. Te digo también que el sol quiso conocerte primero, y porSigue leyendo «Cartografías del Instante| Bitácora de una madre»

De recuerdos, aventuras y reflexiones|Mi eterna compañera

La ansiedad y yo hemos sido siempre grandes compañeras: la recuerdo desde mi infancia, presente cuando papá llegaba con retraso a casa o a buscarme en casa de mi abuela, o cuando la maestra había dicho algo y yo lo había interpretado como negativo.

Letras Revueltas|Caminando fui lo que fui

Salí de allí aún más perdida de lo que entré, ¿Qué es lo que deseo? Al decir mi nombre no recuerdo haber preguntado nada, pero sus palabras sobre el futuro me abrumaron. ¿Cómo identifico mi instinto? Cuando era niña elegir era fácil, hoy podía ser presidenta, mañana profesora, escritora, científica, pero ahora no sé qué deseo hacer con mi vida. ¿Será que el destino existe? y si es así, ¿cómo saber que lo estoy cumpliendo? 

El ojo de Lya | Nada se opone a la noche: cuando la memoria y la sangre duele.

Por Liana Pacheco A inicios de año hice algo poco usual en mí: elegir al azar un libro de un portal de descarga gratuita. Quizá fue el estridente color amarillo de la portada lo que atrajo mi atención, junto a un título que, por sí mismo, anticipaba un arco narrativo particular: Nada se opone aSigue leyendo «El ojo de Lya | Nada se opone a la noche: cuando la memoria y la sangre duele.»

El ojo de Lya | Lety Ricardez y la esencia poética de La Retratista

Por Liana Pacheco En el camino del aprendizaje del oficio de la escritura, hay un privilegio inherente a ser lectora y escritora: conocer la versión naciente de una obra, la semilla de una historia que germinará con el pasar del tiempo y de las palabras, hasta dar fruto en la obra publicada, con frases ySigue leyendo «El ojo de Lya | Lety Ricardez y la esencia poética de La Retratista»

Tramas Humanas | ¿Solo amigos?

Amistad, deseo y otros malentendidos. Los vi desde lejos, en una terraza discreta del centro, compartiendo una cerveza y una risa que se notaba vieja, cómplice, sin tensión ni expectativa. Él le acomodaba el cabello con cuidado para que no le cayera en la cara. Ella le contaba algo con entusiasmo, moviendo las manos. NingunoSigue leyendo «Tramas Humanas | ¿Solo amigos?»

Vaciar una montaña | ¿La acción o el nombre?

Por: Samia Badillo Hace algunos días fui con mi familia a Tlaxcala, por invitación de una tía. Después de las celebraciones, quisimos pasear por la ciudad. Recorrimos el centro a vuelo de pájaro y subimos unas escaleras prominentes que nos llevaron a un convento. Desde niña he visto retablos barrocos, pero nunca han dejado deSigue leyendo «Vaciar una montaña | ¿La acción o el nombre?»

Piezas de un alma simple

Ansiedad Escrito por: Alondra Grande Yo te nombro, Ansiedad, rosal clavado en mi pecho, helecho que cuelga de mi cabeza, jacaranda que florece en enero, enredadera que busca no dejarme avanzar. Yo te nombro, Ansiedad, mar en fingida calma, corriente que me arrastra entre sus olas de sal, palmera que revienta con sus raíces elSigue leyendo «Piezas de un alma simple»