Poemas | Colaboración

Por Karla Salguero

CUNA VACÍA

Mi abuela parió cinco criaturas

terminó engendrando 

treinta,

porque el vientre materno busca

/exige 

lamer la necesidad de curar heridas

en los desmadrados. 

Acogía aquellos

habían volado suficiente alto

para abrir su cabeza:

Sobrinos      Nietos    Huérfanos

se prendía los bebés al pecho

queriendo engendrar 

toda criatura viva

[con suturas abiertas]

tocaban su puerta

preparaba de comer 

tejía de maternidades

que no le pertenecían

y con el pie libre

mecía la cuna de mi padre sobre el suelo.

Cuando muera

estará prendido en su tumba: 

la madre de todos los desmadrados.

Cuando muera

sentirá la soledad

buscar parir las criaturas muertas

sin flores

prenderá de su esqueleto

cargar sacos de huesos ajenos.

No recordará su nombre:

moverá el pie

intentando mecer

una cuna vacía. 

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Luna se auto amamanta sola

Enfrente del barranco

encontré una gata.

Tenía en los ojos

un escarabajo

y bajo sus senos

chorreaba espeso el abandono. 

Luna se auto amamanta sola

succiona sus pezones

pensando tal vez así

la sangre que brota

sabrá a la de su madre.

Se acicala entre las piernas, 

duerme sobre peñascos 

donde el abandono 

le escupió huérfana

y cuando su cola acaricia de más el vientre

se rasguña ella misma 

para recordarse

es lo que haría su madre. 

Luna sueña por las noches 

que es su propia hija;

su propia leche.

Gotas blanquecinas caen del cascarón 

para nutrir su especie de alma flagelada. 

Despierta con las garras en el rostro

buscando arrancarse los bigotes 

porque desprecia 

la sensación de sentirse madre, 

pero anhela

alguna vez

amamantar otra boca.

El sabor a hierro le alimenta la barriga violada 

que hunde ocho gatos con olor a sangre. 

En las noches de bruma

cuando da a luz 

frente a su madre llena

toma a los ochos gatos con lengua rasposa

y los arroja sobre la vieja piedra 

que la ve auto amantarse todos los días. 

Los gatos son solitarios, aunque se coman entre

ellos.

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Karla Salguero nació en Monterrey, Nuevo León, en el año 2002. Desde entonces habita esta ciudad caótica como parte de su rutina. Es licenciada en Letras Hispánicas por la UANL. Lee y escribe mujeres como resistencia y ha sido ganadora de concursos universitarios en las categorías de Poesía, Cuento y Ensayo. 

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