Los árboles y las pantallas que me rodean | Berrendos en el pastizal

Por Mijal Montelongo Huberman Cuando pienso en el norte de México, me imagino un desierto asfixiante e inhóspito sin mucho acontecer sobre todo en zonas que no son ciudades. La película Días de gloria (1978) de Terrence Malick ocurre principalmente en Texas. A dicho estado también le atribuyo esa imagen árida e infértil. Sin embargo,Sigue leyendo «Los árboles y las pantallas que me rodean | Berrendos en el pastizal»

Taller Poetas Suicidas: Introducción

Carmen Asceneth Castañeda En la primera sesión del taller, abordamos el origen de la poesía a partir de los sentidos. La poesía se siente, se ve, se escucha, se huele, sabe… se convierte en palabra a través de las emociones y las ideas, pero se registra en los sentidos. También se abordó el concepto deSigue leyendo «Taller Poetas Suicidas: Introducción»

Los árboles y las pantallas que me rodean | Derramando sangre

Por Mijal Montelongo Huberman Los cuentos de Bora Chung, escritora surcoreana, son muy impactantes y dan mucho para reflexionar y discutir. Por eso, después de primero leerlos sola sentí la necesidad de entrar a un círculo de lectura sobre ellos para no quedarme con todo lo que pensé y sentí enjaulado en mi interior. Ahora,Sigue leyendo «Los árboles y las pantallas que me rodean | Derramando sangre»

De recuerdos, aventuras y reflexiones|Más un sí que un no

Sin embargo, el destino tiene sus propios recursos y cuando algo tiene que llegar a tu vida, llegará. Es así como después de, exactamente veinte años, de haber salido de mi país, por razones profesionales, hace dos años llegué con mi familia (esposo, hijo y mascota) a instalarnos sin fecha de término a la Ciudad de México.

Cartografías del Instante| Sueños y girasoles

Sueños y girasoles Por Anyela Botina Hay un campo de girasoles en mis sueños y al otro lado esta esa música que nunca sabré que dice. Quizás algo con hormigas o cebollas, no sé, desde hace mucho no sueño como antes, cómo cuando te contaba sobre ese cru cru que abría el cielo. ¿Si teSigue leyendo «Cartografías del Instante| Sueños y girasoles»

Colaboraciones | En este pueblo ya no hay hombres

Martina alzó la cabeza. La niña sintió cómo el aire de la cocina se llenaba de espinas.

–No hay hombres aquí –respondió, dejando que su mentira se abrazara a la pared como una sombra temblorosa, mientras en la parte trasera dentro de los costales llenos de basura se escondían las esperanzas de sus dos hijos aun imberbes.