Colaboraciones | En este pueblo ya no hay hombres

Martina alzó la cabeza. La niña sintió cómo el aire de la cocina se llenaba de espinas.

–No hay hombres aquí –respondió, dejando que su mentira se abrazara a la pared como una sombra temblorosa, mientras en la parte trasera dentro de los costales llenos de basura se escondían las esperanzas de sus dos hijos aun imberbes.

Colaboraciones | Castillo de Naípes

—¿Y a ti qué te faltó? He respondido a cabalidad con mi papel de buena mujer en casa. Esposa farol luciendo joyas y prendas caras en tus reuniones de empresarios. He sido compañera, amante e incluso tu puta cuando así lo requerían tus fantasías. No me puedes reclamar nada. Pero tenías que buscar fuera, qué decepción…

Los árboles y las pantallas que me rodean | Árbol de mango

Por Mijal Montelongo Huberman La primera casa donde viví ha sido la mejor por diferentes razones, la principal es porque había muchas plantas rodeándola pero sobre todo había un gran árbol de mango en el patio trasero. Su presencia promovía la de muchos animales: hormigas, arañas, escarabajos, cucarachas, ardillas, águilas, pájaros carpinteros, colibrís, mariposas, lombrices,Sigue leyendo «Los árboles y las pantallas que me rodean | Árbol de mango»

Colaboraciones| Poemas Paulina Hanay Apolinar

Juegos Entre el juego y la verdad, ¿Dónde ha sido verdad?no lo sabemoso tal vez sí. Jugaste, jugué, jugamos,¿con culpables, con responsables?No lo sabemoso tal vez sí. ¿Rota? Me has dejado rota,¿Rota? –preguntó ella.Sí, rota – respondí, con la voz en pena.Ella te rompió,No sanaste y me rompiste yo.Amor te ha faltado,Compañía no te hanSigue leyendo «Colaboraciones| Poemas Paulina Hanay Apolinar»