Por Fernanda Loé Como es tradición en México, el 16 de diciembre se empiezan a celebrar las posadas. Cada vez más modernizadas, cambiando a veces el ponche por alcohol y los aguinaldos por botana, acompañadas de bocinas que retumban con pop y rock, dejando de lado las letanías e incluso las velas para “pedir posada”.Sigue leyendo «De posadas, libros prohibidos y armar una piñata literaria»
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Entre Caos Poético y Textos Perdidos| Espíritu de Navidad.
«Ándale Juana, no te dilates
Con la canasta de los cacahuates.»
La navidad definitivamente está por llegar, es con el cántico de la posada y olor perpetuo del ponche donde Vika se da cuenta que ha dejado pasar mucho para poder abrazar y sonreír con el chico de a lado
Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Estrellas en Navidad.
Por Arizbell Morel Díaz. Para el equipo de Coordinación UNAM-PERAJ DGOAE 2021-2022 Las noches más estrelladas se viven en compañía. Las constelaciones son las primeras en reconocerlo. Distantes pero juntas en el agujero del cielo forman mil historias por contar para quien las sabe observar… Ésta es la historia de una de esas constelaciones, deSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Estrellas en Navidad.»
Entre Caos Poético y textos perdidos | Un vicio Silencioso
El tiempo es un aditamento que no se puede suplir sin embargo teniendo buenos hábitos para organizar y la capacidad para solucionarlos es la manera más eficiente para que el reloj alcance. Esto no implica el ser rápido o lento, si no es la manera más inteligente para no excusarse de lo que se debe cumplir por mandato propio y requerido talvez para cualquier actividad donde siempre se culpa al tiempo.
Historias de alacenas, vitrinas y macetas I El color amarillo de tus ojos al ver las hojas caer.
Por Arizbell Morel Díaz. Por siempre recordaré el sonido sordo de las hojas al caer sobre el asfalto. La música del silencio que sobreviene al acercarse el otoño en la ciudad. El amarillento crujir de un millón de mudanzas a la vez; la metamorfosis constante de ver a las plantas perecer. Cuando era niña, meSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I El color amarillo de tus ojos al ver las hojas caer.»
Historias de alacenas, vitrinas y macetas. I Retrato en sepia.
Por Arizbell Morel Díaz. En medio de la ofrenda, Petra colocó mi fotografía más reciente. En ella luzco como si toda mi vida hubiera sido color sepia y jamás una sonrisa se hubiera cruzado por mi rostro enjuto aunque joven. Mi fotografía que contrasta con el colorido de las calaveras azucaradas y el papel picadoSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas. I Retrato en sepia.»
El realismo terrible de una religión con los mal llamados «dioses humanos» y los límites de la comprensión humana reflejados en los mitos griegos.
La autora nos manifiesta que la principal razón por la que se contaban estos mitos es porque su religión describe el mundo tal como es, con un realismo terrible. Los mitos explican por qué una persona no puede escapar de un destino aciago confiando en su propia inteligencia.
Entre Caos Poético y Textos Perdidos | Feroz Sentir
«es un demonio que habita en la comodidad de mi ser,
fiel durmiente en mi pecho,
descansa,
se desplaza con paciencia entre mi cuerpo,
nubla mi ser,
aparece cuando no le necesito
como hiel en la sangre que quiere lastimar»
Entre Caos poético y Textos perdidos | El Libro de Piedra
Como de historia de terror donde la creatividad y el misterio aparece en los sitios menos pensados es como surge esta historia que no fue plasmada en las hojas de un libro cualquiera más bien fue él mismo el protagonista que dio pie a estas magníficas leyendas en voz de quien lo vivió.
Historias de alacenas, vitrinas y macetas I La Niña que se convirtió en ballena.
Por Arizbell Morel Díaz. Èrase una vez una niña.Èrase una vez dos.Y luego tres… Tic, toc, tic, toc resonaba en toda la habitación. Beatriz sabía lo que aquello significaba: un nuevo día estaba por comenzar. Con sus cortos cabellos y medias demasiado largas para su edad, la niña recorrió el pasillo de la gran casaSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I La Niña que se convirtió en ballena.»
