El maravilloso poder de los regalos por Jeanne Karen en La máquina verde

Pienso en los regalos, en esos objetos a los que les atribuimos un lugar en nuestra vida, un poder, hasta una presencia. Son por así decirlo la representación física de una emoción, de un sentimiento entre las personas. Cuando vienen de alguien a quien amamos, el regalo es casi como un pedacito del alma deSigue leyendo «El maravilloso poder de los regalos por Jeanne Karen en La máquina verde»

Algo que se evapora por Jeanne Karen en La máquina verde

Para alguien como yo, que constantemente está observando y preguntándose cómo funcionan las cosas, ¿cómo es que da vuelta el mundo, cómo hacemos cada uno de nosotros para seguir existiendo, para mantenerlo todo? y para vivir en una realidad, que quizá no lo es, ni siquiera merece ese nombre de Realidad. Pienso en el casiSigue leyendo «Algo que se evapora por Jeanne Karen en La máquina verde»

Desde el filo por Jeanne Karen en La máquina verde

En un mundo lleno de estímulos como en el que vivimos, realmente es difícil quedarnos sin temas, ya sea para escribir, para leer, para reflexionar o simplemente para ampliar nuestros conocimientos. Estaba sumida en eso, en la tarea incesante de pensar, de sentir, de anotar; sin embargo alrededor se gestaba algo mucho más importante: elSigue leyendo «Desde el filo por Jeanne Karen en La máquina verde»

El ritmo secreto de las cosas por Jeanne Karen en La máquina verde

Hice un viaje corto hace unos días al lugar donde crecí, me llevó a recordar que cuando era pequeña encontraba a menudo una sinfonía, la conexión entre el correr del agua de los canales de riego, el polvo que se levantaba con el viento y mis propios pensamientos. En ese tiempo no tenía una definición,Sigue leyendo «El ritmo secreto de las cosas por Jeanne Karen en La máquina verde»

Una imperiosa necesidad por Jeanne Karen en La máquina verde

Los días pasan entre lo que debemos hacer y lo que necesitamos hacer. El deber pesa, la necesidad llama. La necesidad es el impulso, el deseo, las ganas de seguir explorando, por ejemplo, un gusto, una pasión, una vocación. El deber es lo que tienes que realizar cada día, independientemente de cómo te encuentras, siSigue leyendo «Una imperiosa necesidad por Jeanne Karen en La máquina verde»

La nada en la Máquina verde por Jeanne Karen

Me desperté pensando en una frase de Marco Aurelio, entre sueños, quizás algo parecido a un recuerdo de una lectura, a una página que alguna vez subrayé como tantos y tantos lectores por el mundo para después olvidar o casi olvidar; hasta que un día de la nada salta de nuevo a nuestras ya deSigue leyendo «La nada en la Máquina verde por Jeanne Karen»

Cuando se interrumpe el diáologo interno por Jeanne Karen en La máquina verde

Escribir es iniciar el diálogo interior. Hay días, a lo largo de nuestras vidas, en que esos pensamientos se interrumpen, aparecen cada vez menos, son cada vez más ligeros, más cortos o menos significativos. Son desplazados por las cosas por hacer, las situaciones por resolver a muy corto plazo, de modo que esas voces interioresSigue leyendo «Cuando se interrumpe el diáologo interno por Jeanne Karen en La máquina verde»

El juego de las hojas por Jeanne Karen en La máquina verde

Inevitablemente cuando llega el otoño comienzo a recordar mis viejos libros, tal vez un poco más los relacionados con la poesía, pero no escapan a mi memoria libros como Cuaderno de Otoño de Henry David Thoreau, del que escribí un pequeño texto, hace un tiempo, y ahora viene a mi mente, con el peso deSigue leyendo «El juego de las hojas por Jeanne Karen en La máquina verde»

Mientras viajo por Jeanne Karen en La máquina verde

No sobra el tiempo. Cuando era pequeña la sensación del paso de los días era muy distinta, pasaba como sin tener realmente un significado, era algo a lo que difícilmente le podía adherir un nombre, una sensación. Conforme vamos creciendo y madurando la vida es otra, se vuelve a la fragilidad del inicio, todo estáSigue leyendo «Mientras viajo por Jeanne Karen en La máquina verde»

Lo que queda

Hay días en que el cansancio es lo único que nos queda. Ya ni siquiera resulta satisfactorio abrir los ojos, preparar café. Días en que el peso de la realidad es inmenso y solamente deseamos voltear la cabeza, ver hacia arriba o no sé, mirar hacia ninguna parte para dejar de sentir, dejar de saber.Sigue leyendo «Lo que queda»