Ideas sobre el lenguaje, vida cotidiana y poesía por Jeanne Karen en La máquina verde.

Constantemente estoy pensando en el lenguaje, no solamente en la manera de usarlo, en para qué sirve, también pienso en cómo se llega a cierta forma, a algunas expresiones, dichos, palabras, versos. No hay respuesta, o mejor aún, son muchas las respuestas a mi planteamiento. Hace tiempo me invitaron a hablar en un foro deSigue leyendo «Ideas sobre el lenguaje, vida cotidiana y poesía por Jeanne Karen en La máquina verde.»

Entre las hojas del viejo cuaderno por Jeanne Karen en La máquina verde

Ahora hay, en nuestro tiempo, algo difícil de declarar, de decir en voz alta o escribirlo en una línea: soy feliz. Diferente del hecho de estar feliz. Estar feliz puede durar un instante y después volvemos a nuestro estado habitual del ser. Podemos ser personas tristes, melancólicas, pero de vez en cuando, llega ese rayoSigue leyendo «Entre las hojas del viejo cuaderno por Jeanne Karen en La máquina verde»

El goce de la contradicción por Jeanne Karen en La máquina verde

Cuando comienzo el día con dolor de cabeza, ya sé de dónde viene. Estuve en las horas de la madrugada, ida y vuelta, de un pensamiento a otro, pero no de pensamientos que puedan formar una serie estructurada, más bien, todo lo contrario, cosas, ideas, que se contraponen de manera terrible, unas con otras, comoSigue leyendo «El goce de la contradicción por Jeanne Karen en La máquina verde»

Una imperiosa necesidad por Jeanne Karen en La máquina verde

Los días pasan entre lo que debemos hacer y lo que necesitamos hacer. El deber pesa, la necesidad llama. La necesidad es el impulso, el deseo, las ganas de seguir explorando, por ejemplo, un gusto, una pasión, una vocación. El deber es lo que tienes que realizar cada día, independientemente de cómo te encuentras, siSigue leyendo «Una imperiosa necesidad por Jeanne Karen en La máquina verde»

La poesía que llama por Jeanne Karen en La máquina verde

   Eran los días más fríos de un largo invierno, que se prologaba por lo alto y ancho del ventanal de aquel departamento en donde viví. Al mirar el horizonte desde las alturas, solamente alcanzaba a distinguir una franja de concreto y después un llano, que al poco tiempo se convirtió en una alfombra deSigue leyendo «La poesía que llama por Jeanne Karen en La máquina verde»