Por Selvia V. Kotasek En este contexto, la escritura de las mujeres no es sólo un acto transgresor, como lo ha sido siempre: es una expresión de la conciencia colectiva. Puede ser un recurso terapéutico, en una época en la que la sensibilidad es una forma de rebeldía; puede ser una protesta y una declaraciónSigue leyendo «Insurrecciones Estéticas | Especulativas: la insurrección de crear e imaginar»
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Cartografías del Instante| Llevar una Prótesis
Llevar una Prótesis Por Anyela Botina A las voces de las mujeres afganas «Tengo que hablar, pues hablar salva. Pero no tengo una sola palabra que decir. Las palabras ya dichas me amordazan la boca». Escribir es una prótesis, un artefacto puesto en el lugar donde alguna vez estuvo mi voz: un rugido, la pruebaSigue leyendo «Cartografías del Instante| Llevar una Prótesis»
El pintor, Ángeles y la mariposa azul
Hay una leyenda que cuenta que una niña atrapó una mariposa azul y le preguntó a un sabio si ésta seguía viva, él le respondió que todo dependía de ella ya que «estaba en sus manos».
La primera mujer
«La voz dulce y tierna de mamá junto a los olores de su cocina. «
Anocheceres
«Esos anocheceres del cerebro»
Cumpleaños
Frente a mi reflejo cubierto de bruma, las cicatrices laten, como si cada una tuviera recuerdos.
Los granos rosáceos se aferran a la piel quemada por el sol, los dedos largos alcanzan la punta del espejo para dar consuelo.
La primera vez que me enamoré
Aún sigo creyendo que las hormonas juegan con las emociones, me gusta detenerme, entrar en esa calma que me lleva a drenar con lágrimas instantes del ayer y de hoy. Incluso me gusta que, de pronto, venga la clara imagen de aquella maldita-bendita última vez que me enamoré.
El ojo de Lya | La rebeldía de la escritura en Tequisistlán
Por Liana Pacheco Mis agradecimientos a Francisco García Reyes, regidor de Hacienda, al escritor Eduardo Ismael Salud y a la maestra Adriana Filio, por permitirme colaborar en Magdalena Tequisitlán. A inicios del mes de julio, fui invitada por parte de mi amigo y colega Eduardo, a Magdalena Tequisitlán, comunidad del Istmo de Tehuantepec de miSigue leyendo «El ojo de Lya | La rebeldía de la escritura en Tequisistlán»
Lagunas mentales
Y desde entonces me acostumbré a la tristeza, pero sobre todo a la soledad. Me escondía en mi cuarto, en las escaleras que llevaban a la azotea de mi casa y detrás de muchísimos libros…
Al caer la noche a solas y el silencio
Sintiéndome fuera de este mundo, mi mundo son los ensueños, aquellos que transitan en las mentes puras e ingenuas.
