Historias de alacenas, vitrinas y macetas I El mar dentro de mí.

Por Arizbell Morel Díaz. Hay un mar dentro de mí, puedo sentirlo con deseo, cada recoveco lleno, después de un gran trueno. Hay unas manos que me recorren, invariablemente, de arriba abajo, como si el mar mismo (y todas sus olas, todas sus formas) lavaran mis costados. Hay unas ganas de quitarme, de arrancarme laSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I El mar dentro de mí.»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Corcheo.

Por Arizbell Morel Díaz. Gato corazón, tus patitas de nieve son… –AMD Y M3P3, EP, Vibralia, 2025.  Corcheo era un gato como los otros, salido de un callejón sin salida llamado camada. Un buen día, unas manos lo tomaron y lo metieron a una caja plástica. “Ahora tendrás un nuevo hogar, Corcheo.” ¿Un nuevo hogar?Sigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Corcheo.»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Body Shame

Por Arizbell Morel Díaz Me veo en el espejo y no me siento¿de quién es este cuerpo?parece que se lo puede llevar el viento… Flesh, on my own flesh… Los brazos muy gordos o muy chuecos.Las piernas que se tocan, llenas de pequeños vellos.El abdomen (siempre la panza) que no desaparecepor mucho que lo niegue,Sigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Body Shame»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I La lluvia al caer…

Por Arizbell Morel Díaz. La lluvia al caer… …hace más que mojarme los pies… Gota a gota resbala lentamente, como si tratara de detenerme,  un instante a pensar: ¿por qué el agua ya no nos ha de alcanzar? La lluvia al caer… …todo lo moja, lo tiñe de un nuevo color que no le puedeSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I La lluvia al caer…»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Rosado es el atardecer.

Por Arizbell Morel Díaz. Para mamá… La delicadeza de un pétalo solamente es comparable a su aroma.  Al tacto de unos dedos inexpertos, Jacinta repasaba la figura de una rosa anaranjada como el atardecer de esta historia.  Afuera, la lluvia limpiaba lo rojizo del sol que muere, de la luna naciente al mediodía.  Afuera, losSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Rosado es el atardecer.»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Tarot-Reader-«La que lee las cartas.»

Por Arizbell Morel Díaz. Todo comenzó en un viejo callejón, de esos que esconden las grandes urbes del mundo como si de un lunar indeseable se tratara…entre las piedras, en las ranuras de los ladrillos, con una voz agrietada por los años, ella leía las cartas… Una por una, las volteaba con la lentitud deSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Tarot-Reader-«La que lee las cartas.»»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Yule Boy.

Por Arizbell Morel Díaz. Para Teatro El Milagro. Liliac sostenía su taza de café con ambas manos mientras contemplaba la mañana por la ventana de su sala. Al frente, el invierno infernal se extendía en todo su esplendor, anunciando otra jornada llena de heladas y un sol tan seco que quemaba los ojos con tanSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Yule Boy.»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Cajas de Navidad.

Por Arizbell Morel Díaz La mañanas frías y claras están sobrevaloradas, pensó Ana mientras bajaba los escalones de su casa a tropezones apresurados (uno a uno, con calcetas frías sobre la baldosa verde con bordes amarillentos); lo que verdaderamente importa es saber que un día está listo para estrenarse, que no importa la cantidad deSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Cajas de Navidad.»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Sirena Otoñal.

Arizbell Morel Díaz. Tengo una flor de cempásuchitl seca en una maceta que me mira todas las mañanas al despertar.  Pétalo a pétalo se ha deshojado por completo ya. Ojalá fuera de primavera, para que volviera a retoñar. Pero ella necesita del frío, como yo del caminar… Dicen que las sirenas solo pueden cantar, peroSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Sirena Otoñal.»

Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Un altar para dos.

Por Arizbell Morel Díaz. Era inevitable, la música del rock le recordaba a sus días de juventud temprana en una colonia de tercera dentro del ombligo del mundo.  Las calles plagadas de vírgenes de Guadalupe, el olor que no era incienso, el tráfico, el clima, el metro y los payasos de semáforo sobre al asfaltoSigue leyendo «Historias de alacenas, vitrinas y macetas I Un altar para dos.»