Piezas de un alma simple

Mañana

Escrito por: Alondra Grande

Tonta yo al creer que las sirenas cantarían
y del cielo bajarían palomas
anunciando con trompetas la llegada de la paz.

Entonces en las calles ya no desfilarán patrullas
persiguiendo en círculos el humo
de una guerra que todos señalan
sin admitir nunca quién empezó.

Los cuerpos sin rostro serán cubiertos
entre el concreto y la indiferencia.
Y nadie nunca volverá a hablar
de lo que nadie nunca habla.

Mañana vestiré de esperanza,
decorada con los colores del otoño.
Mañana.
Todo se resolverá mañana.

Cuando el mar vuelva a su fingida calma,
esa calma fingida a la que
el tiempo nos acostumbró.
Mañana volverá la calma.

Por ahora, las sirenas anuncian la muerte;
los periódicos reparten culpas, juicios,
es más fácil fingir que el problema es individual
y no el resultado de un sistema que nos falló.

Todo se resolverá mañana cuando se maten entre ellos.
Mientras hay que rezar por que no nos toque una bala.
Mientras hay que evitar salir, andar por las calles,
vivir en silencio, refugiados.

Mientras esperamos que llegue el mañana
hay que acostumbrarse a abrir bolsas y mochilas en cada retén.
Recordando que ellos también son personas:
pobres y precarizados, jodidos igual que todos.

Mientras, entre el calor y la lluvia -de balas-,
entre la incertidumbre e inseguridad,
se disputa un futuro
que pareciera nunca llegar.

Soy Alondra Grande. Nací en Mazatlán, Sinaloa donde actualmente radico. Tengo 26 años de edad, psicóloga, feminista y escritora ocasional que encontró en las letras la rebeldía individual, el impulso para seguir adelante y aterrizar los pensamientos que tanto asustan sobre el papel.

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