S.
Escrito por: Alondra Grande
Por las noches me despierta
la esperanza que no espera
llegar a cualquier lugar.
Sale sin camino
y se pierde en el mar,
donde las sirenas cantan
baladas y sueñan
con no haber deseado
ser convertidas en pez.
De cerca los peces las miran,
queriendo volverse espuma,
mientras la espuma pide
condensarse en sal.
Por las noches, cuando despierto,
me arrastro hasta la cocina
y, en medio de las ollas,
susurro:
Sal de mí
Sal de mi vida
Transforma en sales mis heridas
y las heridas en guisos
donde pueda esconder
esta melancolía.
Luego el sol
sale en el día.
Luego salgo
y todo me sabe
salado.
Salado como quien
su suerte apuesta
esperando salir
con vida.

