Serena en el mar y la arena |Carrera sin meta

Unsplash/ D. Beamer

Por: Anel Solis

Las sábanas se deslizan sobre mi cuerpo. Mis pies, que danzaban en las nubes, ahora tocan tierra firme para empezar la carrera del día. El reloj marca el inicio de este nuevo recorrido de 24 horas que comienza.

El telón se abre con el primer acto: la ducha. Gotas de agua, junto con pensamientos aleatorios, caen rápidamente hasta los azulejos desgastados, como el tiempo que ya no está, las épocas que ya no hay, los sueños que ya no existen.

El marcador ha iniciado. Voy tan deprisa que no me ajusta el tiempo para secar las sedas de mi cabello, con las puntas resecas que marcan cada cambio de aires que ha atravesado: algunos más cálidos, como las amistades de la infancia; otros fríos, como relaciones que no fueron; otros más, secos como las hojas de los otoños que he recorrido.

Aún no acaba el día y ya pienso en cómo tendré que recorrer los próximos cinco años. En una lista redacto el kit de supervivencia que me será necesario:

¿Estabilidad económica?

¿Familia e hijos?

¿Casa propia?

¿Auto seminuevo?

Es irónico cómo puedo estar segura de mi vida y, a la vez, tener tantas preguntas. El tiempo me está rebasando y no voy ni a la mitad de la vereda.

Siento que, al redactar estas prosas, puedo terminar más rápido mi historia y la espera no será larga.

Trabajo, café, trabajo, café, almuerzo… Ya voy a la mitad del día y no he pensado en qué ropa me pondré mañana.

Los mayores dicen que tengo mucho, pero yo siento que este tiempo me come.

O tal vez… ¿yo lo quiera devorar a él?

Publicado por anelsolis2815

Me gusta escribir a las personas que amo, a las personas lejanas a mi y principalmente a mis miedos, anhelos, alegrias y sentimientos. La escritura es un desahogo para mi, es mi lugar seguro, es mi diario confidente que me escucha y yo a el. En mis escritos comparto un poco de mi pero a la vez es una gran parte de lo que más disfruto de esta vida. -Serena en el mar y en la arena

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