El ritmo secreto de las cosas por Jeanne Karen en La máquina verde

Hice un viaje corto hace unos días al lugar donde crecí, me llevó a recordar que cuando era pequeña encontraba a menudo una sinfonía, la conexión entre el correr del agua de los canales de riego, el polvo que se levantaba con el viento y mis propios pensamientos.

En ese tiempo no tenía una definición, un concepto para describir lo que sucedía todos los días, mientras volvía a casa desde las milpas y las huertas. Era más que nada sentir, percibir, estar callada, encontrarme en paz en un entorno que me parecía idílico.

Después llegaron a mí las hermosas palabras como nostalgia o melancolía. Sin embargo cuando se puede estar en silencio y tomarse el tiempo para escuchar las pequeñas cosas, los sonidos casi insignificantes que pasan desapercibidos la mayor parte del tiempo, no es realmente una sensación que nos lleve a estar melancólicos o nostálgicos, más bien es una especie de interiorización, de descubrimiento.

¿Cómo suena la hierba mientras se mece con el aire de primavera y ese sonido se reúne con la cadencia de nuestro torrente sanguíneo?

Quizás es algo que no tiene nombre o que no se puede nombrar por subjetivo o por complejo, pero a mí me gusta llamarlo simplemente el ritmo secreto de las cosas.

Es la música que conecta los sentidos y nos lleva directamente a la memoria. Hay momentos placenteros, momentos dolorosos, intensos, pero siempre está ahí, ese encuentro, ese rasgo que sobresale. La gota de una fuga de agua, la incipiente formación de un charco sobre los mosaicos, el ruido cristalino de una canica cuando choca contra otra, la hoja que ha sido arrancada de la rama, el agua hirviendo en la hornilla.

Por eso cuando les digo que si desean alguna vez escribir poesía, deben conectarse con ese ritmo, con esa música interna que se presenta solamente para nosotros, para los que buscamos, para los que necesitamos decir con palabras las abstracciones que vienen de un ejercicio intelectual con un ejercicio de percepción y otro desde el uso del lenguaje, pero el último es un tema bastante amplio que trataré por acá en otra ocasión.

Encontrar ese compás es para todo el mundo, para cada persona que esté dispuesta a parar un poco, algunos lo llaman contemplación, meditación, ensimismamiento, distorsión de la percepción del tiempo; entrar en ese ritmo es poseer una atención a los detalles y tener un momento, respirar apenas.

El ritmo secreto de las cosas está en todas partes, en todo momento. Es una llama, algo que mueve a otro algo, materia que enciende la energía de otra materia que ha permanecido en reposo.

Es el estruendo que hace el agua cuando le arrojamos una piedra, es la onda concéntrica que observamos una y otra vez al hacer lo mismo, otra piedra, más ondas, más ruido, que pareciera el mismo, pero que para nuestro asombro nunca lo es, de nuevo, hay que darnos cuenta de la particularidad.

Y si nunca vamos a escribir poesía, también podemos estar atentos a la sinfonía de la vida, al lejano momento en que un tren sale de una estación y no llega su luz, pero llega el ruido terrible de su silbato que rompe la noche y la misma oscuridad.

¿Nos atreveremos a escuchar así, oír cuando se juntan dos ríos que van al mar, cuando unos ojos se cierran y no hay una sola palabra?

Jeanne Karen

Jeanne Karen Hernández Arriaga es poeta, narradora, editora, periodista, activista cultural, columnista. Nació en la ciudad de San Luis Potosí el día 14 de mayo de 1975. Tiene alrededor de quince libros publicados, entre ellos: La luna en un tatuaje, (Editorial Verdehalago, 2003, CDMX), El club de la tortura (Ediciones Sin Nombre, CDMX 2005), El gato de Schrödinger (Editorial Ultramarina, Sevilla 2007), Cementerio de elefantes (Ediciones Fósforo, CDMX, 2013), Menta (Editorial Ponciano Arriaga, 2019, San Luis Potosí), La vida no es tan clásica, (Editorial Zeta Centuria de Argentina, 2022), nueva edición de El gato de Schrödinger por la editorial del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en 2023. Ha sido invitada a importantes encuentros de escritores, el más reciente fue el Festival Internacional de Poesía Bogotá, dedicado a treinta poetas que escriben en lenguas romances, representó a México y fue una de las ganadoras en la Convocatoria para el Encuentro de Narrativa Breve Edmundo Valadés 2024. Su obra ha sido difundida en medios impresos y electrónicos. Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de creadores con trayectoria y ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Manuel José Othón, en tres ocasiones y el Premio Nacional de Poesía Salvador Gallardo Dávalos en 1999, Premio Hispanoamericano de Poesía Ultramarina 2007. Una escuela de nivel básico lleva su nombre. Por el momento prepara dos libros de poesía y una novela, además un libro de ensayo literario, uno de memorias y otro de cuentos.

Publicado por jeannekaren

Poeta y escritora.

Deja un comentario