Rostros de la ciudad por Jeanne Karen en La máquina verde

A veces pasa mucho tiempo, otras en un mismo día, de un instante a otro. Sucede que camino por una calle, no tan concurrida, sin embargo y para mi asombro, me parece reconocer entre los muchos rostros, uno que pertenece a una persona cercana, una persona amada, que no está más aquí. Un rostro que es distinto, único, maravilloso, pero que me aparece en todas partes y luego pasa de nuevo el tiempo, quizás los años y no vuelve a suceder.

Hoy vi tu rostro, por lo menos cuatro veces en un  mismo día, primero en la mañana, un momento kafkiano, una imagen que se esfumó, que parecía desaparecer de entre los vidrios de la ventana de un auto que pasó lentamente. Luego volvió a situarse frente a mis ojos, alguien que caminaba en sentido contrario del mío para perderse para siempre en la multitud.

¿Cuánta nostalgia, cuánta necesidad de un último abrazo, de una palabra más? De encontrar el significado del último mensaje, de las últimas veces que hablamos y las frases eran extrañas, increíbles, inolvidables.

Rostros como los que se asoman en los poemas de Octavio Paz, claros chopos de agua, los rostros de los cuerpos que danzan o también rostros cambiantes como en los cuentos de Bradbury, marcados por la magia, por el destino, por la alucinante tinta de algún tatuador. Caras, perfiles, inscritos en una memoria como la de Funes del gran Jorge Luis Borges, ¿qué se sentirá recordar todas las arrugas, las marcas de la piel, las manchas, las cicatrices, los gestos? Ese rostro como el presente y como el brillante pasado sin ojeras o como el futuro inexplorable, inexistente.

Rostros que nos remiten a otros, a las distintas épocas de nuestras vidas, que nos llevan a cerrar los ojos y ver nuestro propio rostro y el paso de todo, el peso infinito de la realidad.

Hoy vi tu rostro, lo vi en seis personas distintas: parecía la misma mirada, el color de ojos, la boca, la forma redonda y clara de tu cara. Esperaba un parpadeo, esperaba que reconocieras también mis ojos, mi boca, mis mejillas.

¿A dónde vamos a llevar las palabras no dichas y todo lo perdido? No sé a dónde asomarme, detrás de cuál cortina, entrar por qué puerta que nadie abre, solamente para escuchar tu voz de nuevo.

Quizás en otras calles y en otra ciudad vuelva a evocar tu rostro, vuelva a llamarte, ya con calma, con una tranquilidad que ahora no poseo, tal vez dentro de un año, de diez.

Por ahora quiero cerrar los ojos y luego salir a caminar por la misma ciudad, imaginar que vienes, que andas, que vas, que sigues aquí, con tu poderosa forma, con tu esencia, con la velocidad única de tu luz.

Jeanne Karen es poeta, editora, periodista, activista cultural, columnista. Nació en la ciudad de San Luis Potosí el día 14 de mayo de 1975. Tiene alrededor de quince libros publicados, entre ellos: La luna en un tatuaje, (Editorial Verdehalago, 2003, CDMX), El club de la tortura (Ediciones Sin Nombre, CDMX 2005), El gato de Schrödinger (Editorial Ultramarina, Sevilla 2012), Cementerio de elefantes (Ediciones Fósforo, CDMX, 2013), Púrpura Nao (Editorial Grito Impreso, San Luis Potosí, 2018), Menta (Editorial Ponciano Arriaga, 2019, San Luis Potosí, con ese título ganó el Premio 20 de Noviembre del 2018, por tercera ocasión), La vida no es tan clásica, (Editorial Zeta Centuria de Argentina, 2022), nueva edición de El gato de Schrödinger por la editorial del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en 2023. Ha sido invitada a importantes encuentros de escritores, el más reciente fue el Festival Internacional de Poesía Bogotá, dedicado a treinta poetas que escriben en lenguas romances, representó a México y fue ganadora en la Convocatoria al Encuentro de Narrativa Breve Edmundo Valadés 2024. Su obra ha sido difundida en medios impresos y electrónicos. Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de creadores con trayectoria y ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Manuel José Othón, en tres ocasiones y el Premio Nacional de Poesía Salvador Gallardo Dávalos en 1999, Premio Hispanoamericano de Poesía Ultramarina 2007. Una escuela de nivel básico lleva su nombre. Por el momento prepara cuatro libros de poesía y dos novelas, una de próxima aparición, además un libro de ensayo literario, uno de memorias y otro de cuentos.

Publicado por jeannekaren

Poeta y escritora.

Deja un comentario