Tengo en mis manos un libro: es una bella reunión de escritores, se llama Antología de Fandango por la Lectura. Hace un par de días acudí a un evento muy importante, la clausura de una actividad que se realizó en las escuelas secundarias a lo largo y ancho de todo el país. Llevar el ejercicio de la lectura, acercar a los jóvenes a las letras, específicamente a la poesía, me parece un acto, además de necesario, bastante humano.
Las personas que idearon los planes de fomento a la lectura, a través de la estrategia nacional, seguramente en poco tiempo verán los frutos del arduo trabajo que debieron realizar para cumplir las tareas.
Un pueblo que posee ciudadanos lectores, será difícil de manipular, de controlar, de engañar, también será un pueblo crítico y que deseará aportar ideas para el buen funcionamiento de su entorno. Los gobiernos que dan a las personas la oportunidad de formarse un criterio, de expandir su cultura, creo que tienen más probabilidades de ser respaldados por los ciudadanos.
Me encuentro feliz y sorprendida de que en la antología, de la que les cuento, esté publicada, en su mayoría, poesía.
Dar a conocer poemas, versos, rimas, es otra cosa: es abrir universos, es incitar a las juventudes a crear su propia realidad. No es algo que pase desapercibido y tenemos que felicitar a los actores que están detrás de tan magnífico trabajo, no es solamente una propuesta editorial, no es una oferta más en el grandísimo mercado del libro que hay en nuestro país, se trata de uno de los libros que propone el gobierno para las juventudes.
Espero que México sea un gran país de lectores, que a través de una visión multicultural podamos acceder a un futuro lleno de vida, de paz, respeto, armonía, estabilidad social y económica.
Leer es también conjuntar voluntades, unir las ideas, experimentar con lo diferente, leer es entrar en un lugar donde caben todos los mundos, leer es una fiesta.
Recuerdo a la niña que fui: una mañana estaba en mi salón de clase, y tomé el libro de español/lecturas, encontré un poema que se llama El sol de Monterrey y es del gran escritor mexicano Alfonso Reyes, ahí me di cuenta que la magia está en las palabras, que podía inventar paisajes, personajes, emociones, y que la radiación del sol siempre me recordaría esos versos luminosos de Reyes que cambiaron para siempre mi vida:
No cabe duda: de niño,
a mí me seguía el sol.
Andaba detrás de mí
como perrito faldero;
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.
Ahora, después de tantos años, sigo sintiendo el mismo amor por la poesía, me siento afortunada de poder escribir poemas y formar un libro, poco a poco, pensando en esos niños, en esos jóvenes, que un día, al igual que me sucedió a mí, se darán cuenta que la palabra escrita cambia la vida y que podemos volver sobre le leído una y otra vez para maravillarnos, para aprender, para ser.
Jeanne Karen

Jeanne Karen Hernández Arriaga es poeta, editora, periodista, activista cultural, columnista. Nació en la ciudad de San Luis Potosí el día 14 de mayo de 1975. Tiene alrededor de quince libros publicados, entre ellos: La luna en un tatuaje, (Editorial Verdehalago, 2003, CDMX), El club de la tortura (Ediciones Sin Nombre, CDMX 2005), El gato de Schrödinger (Editorial Ultramarina, Sevilla 2012), Cementerio de elefantes (Ediciones Fósforo, CDMX, 2013), Púrpura Nao (Editorial Grito Impreso, San Luis Potosí, 2018), Menta (Editorial Ponciano Arriaga, 2019, San Luis Potosí, con ese título ganó el Premio 20 de Noviembre del 2018, por tercera ocasión), La vida no es tan clásica, (Editorial Zeta Centuria de Argentina, 2022), nueva edición de El gato de Schrödinger por la editorial del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en 2023. Ha sido invitada a importantes encuentros de escritores, el más reciente fue el Festival Internacional de Poesía Bogotá, dedicado a treinta poetas que escriben en lenguas romances, representó a México. Su obra ha sido difundida en medios impresos y electrónicos. Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de creadores con trayectoria y ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Manuel José Othón, en tres ocasiones y el Premio Nacional de Poesía Salvador Gallardo Dávalos en 1999. Una escuela de nivel básico lleva su nombre. Por el momento prepara cuatro libros de poesía y dos novelas, además uno de ensayo literario, un libro de memorias y otro de cuentos.

