¡Guárdalo todo! por Jeanne Karen en La máquina verde

A veces escribo para lo inmediato, para esa memoria de poco alcance, para sobrellevar los días, identificar y guardar las fechas, los números, los datos. Otras veces escribo para un tiempo que está en realidad fuera del tiempo, una cosa abstracta, un deseo más que un objetivo, eso es lo que persigo. El deseo de que permanezca el poema y de que en el texto que lo compone viva la poesía, que de alguna manera se instale ahí para siempre, en ese corazón tembloroso al que le otorga sentido, al que debe insuflarle suficiente energía, suficiente vida para que continúe, para que se proyecte a través del ritmo y de las formas. Me gusta recordar las citas que me han acompañado a lo largo de mi vida, que de una u otra manera me han formado como lectora, me gusta tener presentes a los grandes poetas que han hecho de este tiempo lo que es. Es bueno también empaparse del conocimiento de otros períodos, de otras vidas, de otras historias distintas a la nuestra. Por esa razón, hace unos días regalé mi colección de discos compactos, esas formas viejas de felicidad y diversión, donde la música lo era todo. El mundo de los jóvenes de mi generación fue intensamente artístico.

No tenía idea que para una persona joven de estos tiempos significaran algo, esos queridos objetos en donde solamente se guardaban unas cuantas canciones, pero fueron canciones que definieron nuestras vidas y que ahora son formas de arte relevantes que van a permanecer.

En el conjunto de discos compactos se encontraban bandas tan diversas como Nirvana, Mano Negra, The Strokes, Zebra, Squirrel Nut Zippers, Caifanes, Soda Stereo, entre otra treintena de discos de jazz y de música clásica, más una pequeña colección de The Beatles, Cranberries, Queen, Pink Floyd. Todavía recuerdo muchos de los temas, y de algunas bandas casi toda la discografía, así que compartir con alguien esos discos, me hace pensar que no perdimos el tiempo como generación, que realmente dejamos una huella, disfrutamos, amamos, vivimos con toda la intensidad de esos años en que no había redes sociales, celulares inteligentes, etc. Nuestra voz, nuestros pasos se escuchan. Son voces de un pasado donde todo fluía lentamente, donde una carta tardaba un mes en llegar, un paquete también, un nuevo álbum llegaba de muy lejos, porque siempre todo estaba muy lejos, todo era otra parte.

Y pienso, ¿por qué mi creación está cargada de melancolía?, no es tristeza, no lo es. Es el lenguaje de mi época, el reflejo de la libertad que disfrutamos gracias a las generaciones anteriores. Si escribo un conjunto de poemas va implícito ese espíritu, busco que irradien esa luz como las cosas vivas, por lo menos esa es mi intención, quizá no lo logro siempre y por eso también es que escribo para llegar allí de vez en cuando, una vez cada cierto tiempo o una sola vez en la vida, no importa.

Cuando estoy a solas vuelvo a esa música, a las voces profundas del jazz que me hacían soñar desde que era una niña, hasta las guitarras aturdidoras de las bandas de rock. El trabajo creativo va cargado de todo. En el mío quedan reminiscencias de los sonidos, del ritmo, de algunos álbumes emblemáticos. Son guiños, conjunto de signos que el subconsciente ha recogido.

Tantos años han pasado y ahora hay una extraña alegría, si pudiera volver el tiempo, me diría: ¡guárdalo todo!

Jeanne Karen

Jeanne Karen Hernández Arriaga es poeta, editora, periodista, activista cultural, columnista. Nació en la ciudad de San Luis Potosí el día 14 de mayo de 1975. Tiene alrededor de quince libros publicados, entre ellos: La luna en un tatuaje, (Editorial Verdehalago, 2003, CDMX), El club de la tortura (Ediciones Sin Nombre, CDMX 2005), El gato de Schrödinger (Editorial Ultramarina, Sevilla 2012), Cementerio de elefantes (Ediciones Fósforo, CDMX, 2013), Púrpura Nao (Editorial Grito Impreso, San Luis Potosí, 2018), Menta (Editorial Ponciano Arriaga, 2019, San Luis Potosí, con ese título ganó el Premio 20 de Noviembre del 2018, por tercera ocasión), La vida no es tan clásica, (Editorial Zeta Centuria de Argentina, 2022), nueva edición de El gato de Schrödinger por la editorial del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en 2023. Ha sido invitada a importantes encuentros de escritores, el más reciente fue el Festival Internacional de Poesía Bogotá, dedicado a treinta poetas que escriben en lenguas romances, representó a México. Su obra ha sido difundida en medios impresos y electrónicos. Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de creadores con trayectoria y ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Manuel José Othón, en tres ocasiones y el Premio Nacional de Poesía Salvador Gallardo Dávalos en 1999. Una escuela de nivel básico lleva su nombre. Por el momento prepara cuatro libros de poesía y dos novelas, además uno de ensayo literario, un libro de memorias y otro de cuentos.

Publicado por jeannekaren

Poeta y escritora.

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