Por Aimeé Miranda Montiel

Muchas veces nos cuestionamos cómo empezar a escribir, lo que sea, ya hemos hablado del terror a la “hoja en blanco”, te dejo AQUÍ la columna donde nos echamos el chisme largo y tendido al respecto; pero más allá de lo mucho que puede llegarnos a imponer la famosísima “hoja en blanco”, hay veces que ni si quiera nos presentamos a escribir, porque no sabemos ni qué carajos vamos a poner en palabras.
Y solemos quedarnos ahí trabados en la interminable e incontestable pregunta: ¿sobre qué escribir y cómo empezar? La neta, es que hasta mí misma a veces se me olvida poner en práctica lo que aquí te voy a contar, pero por eso quiero publicar esta columna, como un recordatorio amoroso tanto para ti como para mí.
La esencia de escribir, es plasmar en palabras un tiempo y un momento en específico, ya sea de una vivencia real, de una historia creada en nuestra imaginación, de un hallazgo científico o una epifania, o bien de un sentimiento; jamás vas a poder escribir eso, de la forma particular que lo harías aquí y ahora, porque todxs vamos cambiando día con día, y aunque a veces esa evolución es imperceptible para nosotrxs, lo cierto es que sucede.
Por ello es importante que escribas “por pulsión” y con constancia, y me explico, a todxs nos ha llegado ese momento de inspiración en que decimos: “wooow, qué buena historia, estaría increíble escribirla” o “todo esto que estoy sintiendo me rebasa tanto que quisiera sacarlo”, o quizá vamos construyendo historias en nuestra cabeza que si les diéramos la oportunidad de escribirlas, se convertirían en algo grandioso; pero tan es importante escribir ante esas “pulsiones”, inspiraciones o destellos creativos, como lo es escribir con constancia, de verdad tomarte unos minutos de tu día para agarrar la hoja y la pluma o la compu y ponerte a darle a esto de la “escribición”.
La escritura es maravillosa, y aunque ya lo he dicho en otras columnas, lo vuelvo a repetir: escribir es compartirnos con otrxs de una manera tan única y especial que nos hace entretejer con lxs desconocidxs y con lxs familiares parte de nosotrxs que no mostramos usualmente. La escritura es ese hilo que genera conexiones íntimas que de otra manera no serían posibles. Y sí, como ya te la sabes: ESCRIBIR NOS LIBERA.
Sigue creyendo en tu escritura y gracias por creer en la mía, aquí te dejo este pedacito de unos versos que ando “escribiending”:
“El dolor que venía cargando por años,
se disolvió con la calidez de tu presencia
Y verte ahí sentado contemplándome,
Fue una nueva manera de poder mirarme.”
Gracias infinitas por leerme, puedes escribirme en los comentarios de este blog, o por DM en Instagram: @leer.eschingon o @viveconmagia.aimeemiranda
Y sigamos juntxs escribiendo, porque ESCRIBIR NOS LIBERA.
