Por Elizabeth Vázquez Pérez
Realidad culinaria es como sugiero al concepto donde una tarde siendo una niña las letras
entraron en mi cuerpo, entre rojo y anaranjado pues el color avivaba mi curiosidad por probar
esa sopa de letras ,con la que formaba mi nombre al revés con una cuchara y quemaba mi
hambre entre reglas ortográficas y puntos suspensivos.
El conjunto de ideas que me transmitía el mundo era algo asombroso pues mostraba el
conocimienro que todo ser humano aprende en la escuela, los libros y no era todo ,puesto
que cuando se une a la idea del mundo exterior con el lenguaje escrito se transforma en
ideas que se prestan fuera de sí y que se pueden leer.
La traducción de esas ideas en mi mente fueron dados desde un diván lector llamado El
principito
, siendo este mi primer libro cuyas hojas me mostraron una parte de lo que al paso
de los años logré descubrir en la “Casa chica” de Mónica Lavin en su capítulo “La Rosa de
Vasconcelos” ,para entender como Antoine de Saint-Exupéry escribió ese libro, el
significado de la rosa y su viaje por el mundo lográndolo plasmar en poesía escrita, leída
despues de muchos años sin ver el fruto de su creación. Una historia de vida similar a la mía
tratando de entender el cómo la misma lectura nos guía a indagar y no quedarse en un mismo
sitio, nos invita a crear
.
La lectura en conjunto nos une en ideas y hace que fluya atravesando el tiempo porque nos
mueve como seres humanos en una realidad que nos alimenta y con sus técnicas muestra
una parte del pensamiento del autor en las personas, dando motivos a los autores creadores
de historias a custodiar la biblioteca de pensamientos que todos tendriamos que descubrir.
En esa capacidad por descubrir , el lector se ve transformado para fabricar su propio
argumento y cuestionarse dentro del mismo escrito, a conversar con el autor y a compartir
con otros la experiencia.
Los círculos de lectura me han dado una gran lección retando al tiempo para leer obras de
variada narrativa y autoras extraordinarias que en nuestro ahora se visibilizan con fuerza para
ser escuchadas, cuyo empoderamiento sirve como muestra para dar señal de existencia y
empatía a un mundo que compartimos desde hace muchos años aunque se nos atraviese la
muerte.
Leer es una gran experiencia, un viaje transformador que nutre al pensamiento. Con la escritura va de la mano sin embargo no siempre se tiene la técnica para relacionar y recopilar todos aquellos pensamientos que nos vienen a diario, se pierden en el limbo de la
cotidianidad.
En la inquietud del saber resulta una realidad fuera de sí, compuesta de manera culinaria por
los ingredientes que nos nutren, con hambre como lector por el manuscrito contenido en las
obras. Sorberlas resulta como la libertad misma de un platillo preferido que se disfruta y que
deseas volver a probar.

Elizabeth Vázquez Pérez escribe desde siempre en la ciudad de Puebla, México. Estudió en el Instituto García de Cisneros, facultad de Contaduría Pública en la BUAP (2002).
Cuenta con un Diplomado de ensayo literario avalado por la Secretaría de Cultura del gobierno del Estado de Puebla con el autor José Luis Dávila (2019-2020). Ha publicado en revistas electrónicas: revista Hilal Puebla (ensayo Un vicio silencioso, 2020), Revista Foco Literario de Argentina (poesía, Haiku 2021) y Caracola Magazine en México (poesía Degustación, ensayo "Solo ellos pueden hacerlo" , relato " Dos por un cuarto de hora", 2021), editorial CEA España (retos escritura 2021,haiku) , ha publicado en Poesía de morras , Revista "El Cisne"(poesía) Participó en el concurso de Poesía de editorial JBernavil España (2021) con poema MI VOZ,MI Voluntad.
Cuenta con un Diplomado de Mediación Lectora , Fomento a la lectura en FCE .(2023).Su Club de lectura llamado Lectores A marte, ida y regreso el cual pertenece a Clubes de lectura ciudadanos, FCE.

Me encanto conocer un poco más de tu historia, como esa niña que eras fue descubriendo las letras . Increíble post
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