Don’t act like you don’t know…

Por Dalia Estrada.

-Recuerda ese detalle, por favor, por favor, por favor, no lo olvides. Si retomas el sueño mañana ya sabremos qué hacer aquí.

Suena: Back in the 90s i was in a very famous TV show …

– ¡Ah la madre, duele horrible!

Sigue sonando: I’m Bojack the Horse, Bojack the Horse, don’t act like you don’t know …

Una mano toca mi hombro y de repente escucho: – ¡Felpu, despierta! ¡DESPIERTA!, ¿Por qué te gusta poner tus alarmas temprano si las dejas sonando y te levantas tarde? Pregunta Iran, quien está en medio de su clase sobre dermatología. -No lo sé, realmente no la escuché, respondo confundida, ¿ya es tarde? – Son las 8:15am, apúrate. 

Nota 1 en el celular: 

Nunca había muerto en mis sueños, momentos antes de morir me despertaba o mataban a alguien en mi lugar y yo lo vivía de cerca o justo cuando me daban cambiaba de sueño y ya no era el inicial, pero esta noche han logrado herirme, me dolió, lo vi sangrar, sentí que me estaba yendo y justo ahora me duele el pecho, un dolor terrible cada vez que respiro, justo donde esa cosa me clavó el cuchillo. ¿Quién me quiere asesinar’ o ¿será que mientras duermo alguien me hirió en esa parte del cuerpo y en el sueño lo manifiesto? ¿Habrá sido Molly con sus patitas? Definitivamente no vuelvo a ver A nightmare on Elm Street para arrullarme. 

Nota 2 en el celular:

De nuevo volví a soñar que moría, pero ahora sentía el cuchillo entrar y salir de mi cuerpo mientras lloraba, sudaba, me dolía cada vez más y veía la sangre, jamás había llegado a ver y sentir esto dentro de mi sueño, desperté gracias a que Molly se sacudió y cuando lo hice me di cuenta de que estaba sudando, tenía lágrimas en los ojos y me duele terriblemente el estómago, por dentro y por fuera y fue en este sitio donde ese imbécil me lastimó. Esto está mal. 

Nota 3 en el celular:

Escribes esto para no olvidar ningún detalle que puedas recordar de tu sueño y cuando vuelvas a dormir partiremos de ahí para averiguar. Lee las notas que escribes durante el día antes de dormir. 

Nota 4 en el celular:

Le conté a mi mamá de mis pesadillas, le echa la culpa a mi gusto por las películas de terror y que definitivamente debo retomar la terapia. 

Le conté a mi novio, piensa que es raro, pero me cree, aunque creo que ve en esto el potencial para un cuento o un guion cinematográfico y yo siento curiosidad, pero no necesito respuestas, quizá si escriba algo con esto. Aunque empiezo a preguntar si alguien más ha muerto en sus sueños, de 14 personas entrevistadas sólo dos me han dicho que sí, pero no en mis condiciones trágicas. 

Nota 5 en el celular: 

Hablé con Iran, mi hermana que estudia medicina, y le pregunte si puede pasarle algo a mi cerebro mientras duermo que me haga morir desangrada, ella dice que no, mi cuerpo puede entrar en un desequilibrio con relación a la presión u oxigenación y causar un fallo sistémico, pero nada alarmante que pudiese generar una hemorragia, al menos no por sí sola. Esto me tranquiliza. 

Nota 6 en el celular: 

Hoy el sueño fue la persecución del asesino, no es una trilogía, pero nunca he podido ver a la persona que me mata, mis sueños casi nunca se conectan, pero en este lo estamos cazando. Es una ciudad vaquera, como Westworld, sé que lo buscamos, pero no lo veo, siento que está cerca y también estoy más consciente que nunca del tiempo fuera de mi sueño, que existe una alarma y que va a sonar en cualquier momento. Me siento como Nancy Thompson cuando programa su reloj para sacar a Freddy y pelear. 

Lo busco y sé que está cerca, algo me lo dice y lo siento, realmente lo siento, pero debo apurarme y no lo veo. Me siento desesperada como cuando me va a dar un ataque de ansiedad. – ¡Él no está aquí! -escucho que alguien lo grita desde afuera. -No puede ser, me digo y lloro desconsoladamente. No entiendo qué me pasa. 

Después de buscarlo no volví a soñar con él o más bien, no volví a soñar que moría. No sé quién estuvo tan cerca, cómo se atrevió o cómo pasó, pero nadie muere en sus sueños. Nadie jamás me había matado ni herido nadie nunca … me veo en el suelo … me cayó un ladrillo, ¡ESTO CADA VEZ DUELE PEOR Y VEO BORROSO!, ¡CARAJO!

Suena: Back in the 90s i was in a very famous TV show …

Abro los ojos, me duele la frente y un poco la cabeza, al menos no tengo un moretón o un chichón y mientras me lavo los dientes tengo un recuerdo, la nota 8 en mi celular que dice: DEJA DE BUSCARME. MORIRÁS, PERO NO ASÍ.  Busco la nota en mi teléfono, claramente no está porque esas notas no las escribo aquí, sino allá y ya sabe que nos vamos a encontrar. 



Dalia Estrada, es ensayista, literata y periodista, egresada de la licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica por la BUAP. Trabajó en la edición y publicación del libro Alteridad: el rostro del otro con la Universidad de Colombia, Universitá degli Studi di Salerno (Italia) y BUAP. Fue becaria dos años seguidos del programa Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico (Delfin). Ha publicado sus textos en varias revistas de divulgación cultural y actualmente escribe para la sección de deportes y cultura del periódico digital E Consulta en la ciudad de Puebla. .  


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Publicado por La Coyol Revista

Revista hecha por y para mujeres escritoras y artistas

Un comentario en “Don’t act like you don’t know…

  1. Excelente para leerse en cualquier lugar, he de decir, con toda humildad de rigor, que soy alguien que está «acostumbrado» a leer ciencia cosa que es muy puntuada y estricta, en fin. Que chido trabajo, excelente para plataformas digitales, y éstas últimas, perfectas como conductores del cuento.

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