Por: Alondra Grande
Sin mirar atrás
Sin saber del bien y el mal te adentraste en el mundo
Saltando sin paracaídas hasta la costa de la perdición.
Eras muy joven para entenderlo y, creíste que eso era amor.
Ahora las lágrimas marcan un camino
Del mar de tus ojos se arrojan al vacío
Siendo borradas antes de tu mejilla besar.
En los días oscuros brilla tu rota sonrisa
Como faro ardiente que congela al tormentoso mar
¿Cómo le explicas al ciego el color amarillo?
¿Cómo le haces entender a quien ama que la culpa no es de la flor?
Eras apenas una niña que dejó las muñecas, obligada a no decidir
Juez y parte de tu destino viste como el velo cubría tu faz,
Escupida con furia por el cruel mundo real.
Y, aun así, después de todo, sonríes:
Dulce guerrera, amazona del mundo, mujer sin igual.
Haces de tu dolor una experiencia,
Con la cabeza en alto nunca miras atrás.
Soy Alondra Grande, nací en Mazatlán Sinaloa lugar donde actualmente radico, tengo 21 años de edad, estudianta de psicología, activista feminista y escritora ocasional que encontró en las letras la rebeldía individual, el impulso para seguir adelante y aterrizar los pensamientos que tanto asustan sobre el papel.

Una poesía desde la rebeldía
Me gustaMe gusta