El ojo de Lya | La memoria del mar

Por Liana Pacheco Las sofocantes voces del autobús son un ruido blanco para mi momento disociativo. Hasta que una, como aguja en el pajar, me pincha: “A las personas les gusta el mar porque el canto de las olas les recuerda el sonido del líquido amniótico en el vientre materno”. Las palabras “mar” y “materno”Sigue leyendo «El ojo de Lya | La memoria del mar»