Todo cambió con tu presencia, con tus sabores agridulces y tu calor de tierra colorada que me envuelve cálidamente.
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Del horno | poemas
Mientras hundo las manos en la masa recuerdo las tuyas en mi cuerpo, hurgando y encontrando el punto exacto del éxtasis.
En busca del placer
Nadie me dijo que el placer también podía ser solo mío, que podía gozarlo sin culpa, sin remordimiento, que podía apropiarme de mi placer con libertad, con amor, con deseo de mí misma, con rendición ante mis ganas de sentirme, de conocerme, de fundirme en mi propia piel…
La tormenta del deseo
Las noches de tormenta siempre traen consigo inesperadas… oportunidades. Su voz era como una melodía cálida que acariciaba mis sentidos. Un escalofrío me recorrió la espalda al comprender el doble sentido de sus palabras. El deseo comenzó a arder dentro de mí.»
Fragmentos del corazón
Tenía miedo de dar o recibir el primer beso, me pregunté muchas veces qué era dar la «prueba de amor»
Dos por un cuarto de hora
Me colocó en la silla de paja al lado del clóset, que lastimaba mis caderas en cada embestida; el sudor nos hacía resbalar. Nos olvidamos de todo, solo nos dimos a sorbos de tan sedientos que andábamos.
La mesa
Permanecí con los ojos abiertos, pero con la mirada extraviada en tu boca entreabierta que se acercó a mi cuello y untó saliva.
Poema
Salto al vacío
quiero finalmente descansar
de tu peso
de los casi diez kilos que he subido
de las piernas hinchadas
de las miradas
de los hombres que les gusta morbosear embarazadas.
Estoy libre de lealtades
al pacto patriarcal.
Encuentros
Me gusta saberte muchas veces mío a pesar de la distancia,
con la naturaleza de nuestra relación,
procuro no saltar al vacío para evitar sufrir por extrañar tu mirada…
Amor eterno
«se arremangaba la blusa hasta los codos, se recogía el cabello y se encaminaba hasta el cuarto de baño para socorrer a su hijo»
