Lágrimas de purpurina y dagas de seda: El Evangelio según el Esquema Fenicio

Enola Rue En el universo de Wes Anderson, los personajes a menudo actúan con una rigidez que parece desafiar la espontaneidad humana. No lloran, se marchitan con elegancia; no mueren, se vuelven estatuas de su propio legado, una resistencia contra el desorden del mundo. Sin embargo, en el Esquema Fenicio esa resistencia ha mutado enSigue leyendo «Lágrimas de purpurina y dagas de seda: El Evangelio según el Esquema Fenicio»

La anatomía del cristal y la rabia

Enola Rue La pérdida no es un muro que se levanta de golpe, sino una habitación que, de pronto, se queda sin muebles. Al principio, entras y buscas instintivamente dónde sentarte, dónde apoyar la mirada, pero solo encuentras el espacio desnudo. Al final, lo que perdemos se convierte en una forma de arquitectura interna. YoSigue leyendo «La anatomía del cristal y la rabia»

La arquitectura de la niebla

Enola Rue Mi madre siempre decía que fumar es una enfermedad hereditaria. De niña, yo habitaba esos nubarrones blancos y grises que remolineaban entre los adultos: una arquitectura de niebla que sostenía las conversaciones y los silencios. Se movía entre nosotros esa tormenta estática que no traía lluvia, sino recuerdos viejos; una tranquilidad ansiosa queSigue leyendo «La arquitectura de la niebla»

Los disfraces de la inocencia. Amma Crellin y Mary Katherine «Merricat» Blackwood

Estas protagonistas no son buenas hijas, ni buenas amigas, ni buenas hermanas, ni buenas parejas sentimentales, falta en cada una de ellas los aspectos que los estándares sociales esperan de ellas. Son las antiheroinas por antonomasia que desafían todas las convenciones sociales.

Los féretros de mi sangre: palabras que trascienden el enorme vacío de los siglos (PARTE II)

A través de su escritura, Pizarnik nos invita a desear el horror de la noche, lo que aparece en la noche proviene de algo invisible que se llena de imágenes que producen espanto, imágenes que distraen del sueño e inducen a mirarlas con fascinación. De esta manera, la poeta puede enjaularse en su mundo de ensoñaciones poéticas para sentirse a salvo, porque en la noche se encuentra la muerte.

Los féretros de mi sangre: palabras que trascienden el enorme vacío de los siglos. (PARTE I)

por Enola Rue Lo dije antes:girando en un lenguaje donde no hay palabraslos vientos nos llaman.-Alberto G. Fritz La Condesa Sangrienta de Alejandra Pizarnik fue publicada por primera vez en la revista Diálogos y en Testigo en 1965, siendo editada como libro en 1971. Dicho libro se originó en la lectura de Pizarnik de LaSigue leyendo «Los féretros de mi sangre: palabras que trascienden el enorme vacío de los siglos. (PARTE I)»

¿Qué significa el Faro para Virginia Woolf?

La trama se desarrolla no desde acciones concretas, sino desde las reflexiones y cuestionamientos que los personajes se plantean frente a estas, es decir, la lucha interna con sus propias ideas frente al mundo que los rodea.

La tuerca del terror: el tratamiento de la inocencia en las obras de Henry James

Para los lectores de fin de siglo, la inclusión de dos niños como protagonistas de una historia de terror y su reacción ante los fantasmas debió constituir toda una novedad. De hecho, los niños habían estado excluidos casi siempre de este tipo de historias.

El realismo terrible de una religión con los mal llamados «dioses humanos» y los límites de la comprensión humana reflejados en los mitos griegos.

La autora nos manifiesta que la principal razón por la que se contaban estos mitos es porque su religión describe el mundo tal como es, con un realismo terrible. Los mitos explican por qué una persona no puede escapar de un destino aciago confiando en su propia inteligencia.