Por Elizabeth Vázquez Pérez Lizzie Vp Mi cuerpo templo de veneraciónhabitación propia que aloja sentires, deseos, manuscritos, tierra que aún no se explora necesita mostrarse, abrazo mi reflejo. Otras voces quebrantadas pintan el camino de la simple satisfacción por encontrar, encontrarme con el amor más profundo que es el ser quién soy, abrazate en libertad.Sigue leyendo «Entre Caos poético y textos perdidos | Habitación propia»
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Dos por un cuarto de hora
Me colocó en la silla de paja al lado del clóset, que lastimaba mis caderas en cada embestida; el sudor nos hacía resbalar. Nos olvidamos de todo, solo nos dimos a sorbos de tan sedientos que andábamos.
La mesa
Permanecí con los ojos abiertos, pero con la mirada extraviada en tu boca entreabierta que se acercó a mi cuello y untó saliva.
Poema
Salto al vacío
quiero finalmente descansar
de tu peso
de los casi diez kilos que he subido
de las piernas hinchadas
de las miradas
de los hombres que les gusta morbosear embarazadas.
Estoy libre de lealtades
al pacto patriarcal.
Su geografía
Tampoco nadie ha modificado la inmovilidad del desierto en el centro de la galaxia de su vientre, ni ha surfeado en medio del túnel de las olas de sus mares, que hoy son un mar en calma que envuelve como una brisa fresca en la mañana.
Encuentros
Me gusta saberte muchas veces mío a pesar de la distancia,
con la naturaleza de nuestra relación,
procuro no saltar al vacío para evitar sufrir por extrañar tu mirada…
Amor eterno
«se arremangaba la blusa hasta los codos, se recogía el cabello y se encaminaba hasta el cuarto de baño para socorrer a su hijo»
Poema 3Am
Respiras lentamente cerca de mis oídos y mi ser se expande. Siento deseo, deseo de querer ser consumida por el fuego que tu ser emana, de palpitar aún más deprisa y detener el tiempo.
Una sola exhibición
Tomas mi mano, con ello escribo mi destino. Manecillas, voces, manecillas, voces. Me conduces al ascensor. Se abre la puerta. Por un pasillo me conduces y me dejo llevar a una habitación con lo necesario para un momento de placer.
Alfombra roja
Esas tardes en tu sala, sobre la alfombra roja
en la que rodamos, nos miramos, nos besamos,
nos tocamos y después de muchos, muchos
días de hacernos sentir
