Fe
Escrito por: Alondra Grande
Ponerte en pie, cada día, aferrada
como polilla a las luces de neón,
donde se pierden las estrellas
de esta ciudad indigna.
Decidir quedarte, permanecer,
seguir respirando como acto de fe,
como promesa constante,
como plegara elevada a ningún dios.
Dejar que corran los días de agosto
y entre sus lluvias se lleven tu pesar.
Pensar que mañana habrá calma,
calmado será el cielo
para que puedas volver a volar.
Que tus pulmones se cubran de aire,
que tus tormentas se vuelvan risas,
que entre las sombras Tánatos
no bese tus manos vacías.
Cada día, al despertar, deseo que encuentres
motivos suficientes que te hagan seguir:
respirar tranquila, levantar la cara
volver a sonreír.

