Por Azucena Martínez Lecona
Mientras reúno los ingredientes de las galletas y panques que debo hornear te tengo en mi mente, de nuevo como en estas últimas semanas.
Suena nuestra playlist de fondo, tarareo a Billie Holiday, mido, azúcar, harina, leche, cacao, recuerdo los besos de lavanda que nos dábamos.
Mientras hundo las manos en la masa recuerdo las tuyas en mi cuerpo, hurgando y encontrando el punto exacto del éxtasis.
Que fortuito y afortunado conjunto de ingredientes entre tu esencia y la mía.
Ahuyento tu recuerdo como un mosquito y suena la alarma para sacar las galletas del horno.
Xanat. ML

D
Un amor que creció entre años, libros, clases, música, poemas, abrazos, amigos, audios y fotos.
Repetimos el ritual tantas veces, descubrimos nuestro cuerpo y lo compartimos, qué seguros y amados nos sentimos, seducidos por nuestra existencia.
Me siento abrumada al saber que ya no estás, no quise despedir tu cuerpo, tan tuyo, tan mío, se sentía tan ajeno al verte y que tus manos no me toquen, no poder besar tus labios, saberte inerte y frío.
La transformación del fuego fue brutal e implacable.
Me dueles, te lloro, no podía verte así, tú qué siempre eras tan cálido y me confortabas como el sol matutino.
Te extraño.
Sobre la autora
Azucena Martínez Lecona originaria del estado de Puebla, México.
Xanat.ML
