Fragmentos del corazón


Por Alelí Dolores

Hoy me siento diferente, quiero plasmar algo más allá de unas líneas, volverme exquisita a través de las letras, dibujar lo que dentro de mí está floreciendo. No soy una mujer de corta edad, pero sí con los sentimientos a flor de piel; como si de repente me estuviera estrenando en el placer, en este mundo que era prohibido, poco mencionado, demasiado alejado para el entorno donde crecí.Cuando empecé a notar que mi cuerpo cambiaba, nadie supo explicarme nada. No sabía lo que era la palabra «adolescencia», ese cambio hormonal que se presenta de niña a mujer. Eran conversaciones incómodas, siendo la única mujer entre dos varones. Temas de sexualidad no se abordaban en la mesa, no se hablaba de menstruación, pues no era apropiado frente a hombres, ni tampoco cuando estaban ausentes. Crecí tratando de entender esa sensación de mariposas en el estómago, sobrellevar un cólico, ponerle nombre a los sueños húmedos. Tenía miedo de dar o recibir el primer beso, me pregunté muchas veces qué era dar la «prueba de amor», a qué se referían los chicos cuando preguntaban si ya no era virgen, qué importancia tenía llegar intacta al altar.Me llenaba de preguntas con respuestas inconclusas, y entonces, como por arte de magia, estaba justo en ese instante del primer encuentro con quien yo sentí que era el amor de mi vida, la persona que me daría respuestas a ese mundo desconocido para mí. Me sentía tan mujer y al mismo tiempo tan inocente e infantil, pues no supe distinguir en qué momento tenía que sentir lo que era un orgasmo, un exquisito y sensual encuentro lleno de pasión. Solo recuerdo que era una fecha muy especial.Fue algo que no entendí hasta apenas y entonces me atreví a vivir una catarsis que hizo brotar a una mujer que estaba presa dentro de mí. Todo empezó por una necesidad de sentirme amada, deseada, satisfecha, y de pronto todo se salió de control. Noté que mis labios eran totalmente seductores, que brotaba todo mi sentir al momento de hacer contacto con los suyos, tan carnosos y suaves. Nunca tuve tanto placer como lo doy a conocer ahora, y sin embargo, es tan satisfactorio incluso para mí, que me siento liberada en cada palabra plasmada. Ahora no puedo vivir sin eso, y de momento me da miedo el efecto que puedo producir cuando alguien más lea mi escrito. Después de todo lo aprendido, me doy cuenta de que no son simples palabras, son una hermosa combinación porque selecciono con cuidado la imagen recreada en mis recuerdos y dejo volar mis fantasías. Ahora sé que alguien más siente lo que yo siento, que no son escritos vacíos, porque son mis primeros encuentros conmigo misma, y que de alguna manera hago llegar, sin importar el tiempo transcurrido o la distancia. Tengo muy presente el día que decidí ser tuya y hacerte mío, de reconocer que a pesar de estar en una piel ajena, es mi erotismo y mi fantasía lo que alimenta día tras día tus erecciones, despierta lo fogoso de tu sexo escondido, reprimido, lleno de prejuicios y censura incomprendida.Aquí hemos logrado encontrar un lugar donde podemos compartir nuestra exquisita poesía, nuestros furtivos encuentros llenos de humedad… porque las imágenes de tu rostro están latentes en mi corazón, siguen tan presentes y son el motor de mis orgasmos. Tus caricias, la tinta que eleva la intensidad de mis sueños prohibidos. No dejes de leerme, amor mío, porque entonces dejaré de reaccionar a tus placeres. Es delicioso sentirte adentro de lo más profundo de mi ser, porque cuando me escribes y describes cómo me piensas, cómo me deseas, cómo haces el amor con mis letras, soy capaz de confesarte que al recorrer mi piel, se humedecen mis pensamientos, tan solo con saber lo que en tus sueños quisieras hacerme sentir. Guía mis manos y la mezcla de mi tinta… para poder escribir la más exquisita melodía…y así hacernos venir en este tan privado y excitado cuarto lleno de variedad para estimular nuestras hormonas y envolvernos en un elixir de orgasmos que no son más que nuestras ganas de hacer lo que de nuestro amor nace…no tardes, amor mío, porque tenemos una cita en este nuestro muy querido rinconcito lleno de Erotismo y Fantasía…aun en la distancia… aún sin tocarnos.

Mi nombre es Aleli Dolores Hernández

Me considero una mujer plena que no necesita ocultar su edad, tengo 44 años, soy de La Ciudad de Puebla dónde a lo largo de casi 10 años he conocido gran variedad de géneros literarios, debo confesar que éste fue una catarsis para mí; pero ahora es de mi agrado compartir y plasmar desde mi sentir lo aprendido con otras que como yo han vivido
reprimidas, censuradas y ajenas a conocer su propio sexo,soy del Programa Nacional Salas de Lectura, soy parte de la biblioteca comunitaria Crisálidas de Álamos y espero disfruten de mi escrito.


Publicado por LaCoyolRevista

No sé quien soy. No ando en busca de estilo, sino de retos.

2 comentarios sobre “Fragmentos del corazón

  1. Un texto intenso y muy personal, donde transformas tus vivencias, descubrimientos y deseos en palabras llenas de erotismo, liberación y autenticidad. Se siente como un desahogo y a la vez una celebración íntima de tu propio despertar.

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