Poema 3Am


Por Antonia Vázquez


Me encuentro conectada a tu ser nuevamente; los gemidos me despiertan, somos nosotros disfrutando de nuestros cuerpos, nuestros templos.  Respiras lentamente cerca de mis oídos y mi ser se expande. Siento deseo, deseo de querer ser consumida por el fuego que tu ser emana, de palpitar aún más deprisa y detener el tiempo.En la pieza hay tres cosas: silencio, oscuridad y disfrute. Las yemas de tus dedos recorren el camino de mis piernas hasta llegar a mis caderas, siento el vaivén y eso me calienta, me incita a montarte.  Tengo los ojos cerrados, toco tu rostro y encuentro tus párpados relajados; pues claro, no queremos despertar por completo, pero queremos seguir. Y de pronto, como si de cambiar de música se tratase, nuestro ritmo cambia. Ahora se vuelve un poco más rápido, hemos despertado. Tu brazo busca la lámpara, enciendes la luz roja y solo ves mi espalda. Yo siento las almohadas en mi cara, estoy gimiendo de placer, río de felicidad, pues volvió a suceder: despertamos en medio del acto, atrapados nuevamente por el deseo que nos tenemos el uno al otro.

Mía

He rozado mis labios  mientras la mirada en el espejo  susurra mi nombre.  Me desvisto para coquetearme más, pero  ¿quién es ella? ¿Y de dónde ha salido?Hace tiempo que se entreasoma  en los destellos de mis hombros cuando el sol me besa.  Ahora que, sin invocar su presencia,  se presenta ante mí con esa energía vibrante  y me estremece saber que ella, dominante,  me quiere suya. Me convierto en mi propia amante  desde ahora y sin fin.


Derechos reservados a su autor.

Publicado por LaCoyolRevista

No sé quien soy. No ando en busca de estilo, sino de retos.

Deja un comentario