Cartografías del Instante| Llevar una Prótesis

Llevar una Prótesis

Por Anyela Botina

A las voces de las mujeres afganas

«Tengo que hablar, pues hablar salva. Pero no tengo una sola palabra que decir. Las palabras ya dichas me amordazan la boca».

Escribir es una prótesis, un artefacto puesto en el lugar donde alguna vez estuvo mi voz: un rugido, la prueba de un pasado salvaje en mí. Ese nombre que solo yo puedo decir, el sonido al que todo mi ser responde, esa es mi voz primigenia. Como toda parte que nos es quitada, a veces la siento aún presente, hasta llegar a percibir esta prótesis como propia.

«En el futuro se va a tener más tiempo de vivir, y de paso, escribir. En el futuro se dice: si lo llego a saber, yo no hubiera nacido».

Como toda mujer en algún momento de su vida, también he sido silenciada; también he pensado que ser mujer es un castigo. Hoy pienso que escribir es una prótesis, porque yo no nací escribiendo; nací llorando. Y en ese sonido, en ese rasguido del aire, estaba yo y estaba mi madre, que sabía que estaba viva porque lloraba y la necesitaba. Yo no nací escribiendo, ni hablando siquiera. Mis primeras palabras fueron gorjeos, como los de un ave que le canta al sol y llama a la primavera.

«Solo puedo escribir si estoy libre y libre de censura, sino sucumbo».

Escribir no es mío; estas palabras no son mías. Estas palabras aquí puestas, una a una, son pura nostalgia de eso que fallece en el aire, en los latidos de mi corazón, que tampoco habla ni escribe, solo produce un sonido sordo y repetitivo. Pensar que, si este sonido callara, ya nada importaría.

«El monstruo sagrado murió: en su lugar nació una niña que estaba sola. Bien sé que tengo que parar, no por causa de falta de palabras, sino porque estas cosas, y sobre todo las que solo pensé escribir, no suelen publicarse en periódicos».

Tuve un sueño en el que la luz casi me enceguecía. Solo podía ver volar los pájaros y escucharlos decir: ‘Laaas muuuujeeeereeeeees sooooomooooos paaaaajaaaarooooos’, igual que los chululus les llaman ‘comprapan’ porque, supuestamente, dicen ‘coooompraaaaapaaaan’.

Escribir será una prótesis hasta el día en que todas las mujeres seamos pájaros, que todas podamos cantar al cielo los nombres primigenios que nos fueron dados.

*Fragmentos tomados del cuento Tempestad de Almas de Clarice Lispector, escuchar aquí: https://youtu.be/UutunqWwNpg?si=PznKpcSYqAJHWrnR

Anyela Botina (1993. Pasto, Colombia). Soy profe de filosofía y hago reseñas de escritoras latinoamericanas en Tejiendo Historias. También, puedes escucharme en Historias de Barbaros. Puedes visitarme aquí👇

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