Por Arizbell Morel Díaz.
Para mamá…
La delicadeza de un pétalo solamente es comparable a su aroma.
Al tacto de unos dedos inexpertos, Jacinta repasaba la figura de una rosa anaranjada como el atardecer de esta historia.
Afuera, la lluvia limpiaba lo rojizo del sol que muere, de la luna naciente al mediodía.
Afuera, los perros ladraban, los camiones pasaban, las pisadas se escuchaban.
El mundo no dejaba de girar porque ella hubiera descubierto la belleza de las flores casi marchitas.
Una docena, para ser exactas.
Todas con su corola besada por el sol, agotada por el trajín que las había llevado por un recorrido citadino para el cual no estaban preparadas.
Jacinta las quería así, porque se las había regalado su hija.
Era el Día de las Madres.
Era mayo, era primavera azul que no espera para gritar por la esperanza de un ciclo mejor al anterior.
Era amor filial en cada hoja, en cada flor y pistilo. El amor más verdadero, más entrañado en la fisiología humana: es el cariño ligado por la doble hélix del DNA, un caracol sin final, asombroso y diminuto espiral que nos hace por fuera y por dentro.
Su hija, casi una adolescente, menos que una adulta, había llegado con ellas. Jacinta la vio en el umbral de la puerta, empapada de pies a cabeza, con una sonrisa traviesa en sus ojos y la energía de la juventud nostálgica de sus veintes…
No había dicho nada, muda extendió sus brazos y el silencio se llenó de anaranjado, de perfume rosado en un instante.
Se abrazaron entre las flores y con voz queda, Jacinta escuchó:
Feliz Día de las Madres.
No pienso hablar de lo perfecta que eres.
No quiero alabar tus acciones o justificar que todo aquello que ha pasado entre nosotras ha sido por amor.
Pero eres mi mamá, eres una persona, eres una mujer que se entrega con cuerpo y alma a todo lo que hace.
Te quiero.
Y estas flores son para decirte eso.
Son para ti, mamá.

Arizbell Morel Díaz.
Licenciada en Literatura Dramática y Teatro por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Becaria por Teatro UNAM para el “ 2do. Diplomado: Escritura Dramática para jóvenes audiencias” del Centro Cultural La Titería A.C., Cultura UNAM y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Coordinadora en el Programa UNAM- Peraj Programa UNAM-Peraj “Adopta un amigo” desde el ciclo 2021-2022 al presente (mismo del que fue tutora en el ciclo 2020-2021). Integrante activo de la Comitiva de Encuentros “Apuntes” de la Cátedra Bergman de la UNAM desde 2021.
Ha dirigido obras como “El deseo de Tomás” de Berta Hiriart (ENARTES 2021,Proyecto ganador de la 2da. Incubadora de Proyectos Teatrales de Teatro La Capilla) con la compañía La Crisálida. Actualmente se dedica a la producción y dirección de proyectos teatrales y musicales enfocados en la sustentabilidad, las jóvenes audiencias, la perspectiva de género y las comunidades.
También es actriz entrenada en verso y asistente de producción.
Ha escrito narrativa y ensayo. Su primer texto publicado en La Coyol es “Bitácora de una planta en resistencia” (2020).
