Por Elizabeth Vázquez Pérez
Muñeca de sololoy es una expresión que tengo muy presente en mis recuerdos de infancia y que fue utilizado por mi tía de vez en cuando para acordarse de mi nacimiento sin embargo conforme fui creciendo esa expresión me daba a entender otros significados como el que debía actuar de manera «correcta y bien portada pero con todo y esa confusión veía como lo vizcaíno de mi tía se mostraba confeccionando un vestido para una muñeca con tanta devoción que en su propia religión lo reducía a silencio.
De mi parte la observación pasaba más allá de lo coherente en cuestionamientos del porqué la cuidaba con devoción. Fue hasta veinte años más tarde que supe la historia de la misma expresión con todo y dicho juguete, era una muñeca de sololoy.
Un juguete que llegó a México de Estados Unidos entre los años 1920 a 1979 fabricado para la niñez de ese entonces la cuál fue aceptada con mucho éxito por la maleabilidad y calidad de dicho producto a base de celulosa que funcionó como sustituto del marfil aunque muy costoso que fue lo que contribuyó a que dejaran de utilizarlo sustituyéndolo por el plástico.

Fue coincidencia que tuviera una en casa que por cierto tiene un historia particular siendo la propietaria mi madre como regalo de mi tía de gran costo y difícil adquisición y es por eso que ella le tenía aprecio.
Aquí les menciono partes de sus características : tiene un olor particular qué no es del plástico convencional al de los muñecos que me tocó tener en mi infancia pues es edición ya única , todas sus extremidades tiene una movilidad de fácil manipulación y sus ojos se tornan hermosos con grandes pestañas , su color apiñonado de tez similar a la piel humana y de delicado diseño en sus facciones en general como uñas, dedos, rodillas y cabello.
Pasando al término «sololoy» este no se encuentra en el diccionario de la RAE debido a que ‘celluloid’ era originalmente el termino inglés del material de fabricación del juguete el cual sufrió una transliteración a sololoy por lo que así fue nombrado por la población y mediante la expresión «muñeca de sololoy» se ocupó para referirse a la belleza de las niñas de aspecto delicado como un poema lleno de cariño obviamente tenía mucha relación con el juguete. De ahí el origen de mis recuerdos.
Me viene a la mente el como una expresión puede confundir a un individuo al crecer y formar su propio criterio dando pie a la mal interpretación que ahonda finalmente a inseguridades propias de cada persona pues mi pensamiento eso era. No había nada turbio en esa expresión sólo una historia propia, cariño, una frase llena de mucha cultura popular y de un feminismo inmerso sin descubrir puesto que siempre he pensado que las mujeres no somos muñecas y ni me gustan.
Por lo que chicas siempre hay que romper esquemas con nuestra historia, criterio y libertad.

Estudió ensayo literario en la Secretaría de Cultura del gobierno del Estado (2019-2020). Ha publicado en revistas electrónicas: revista Hilal Puebla (ensayo Un vicio silencioso, 2020), Revista Foco Literario de Argentina (poesía, Haiku 2021) y Caracola Magazine en México (poesía Degustación, ensayo "Solo ellos pueden hacerlo" , relato " Dos por un cuarto de hora", 2021), editorial CEA España (retos escritura 2021,haiku) , ha publicado en Poesía de morras , Revista "El Cisne"(poesía)
Apasionada, creativa, no sabe quién es, le gusta escribir. No anda en busca de estilo, sino de retos.
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