Conversaciones de madrugada | Sólo el presente te salvará

Por Monserrat Chávez

¿Alguna vez haz pensado en tu yo del “pasado”? Ver fotografías o leer textos que te recuerden a tu yo de hace diez, cinco o dos años. Sentir esa sensación recorrer cada milímetro de tu cuerpo, de nostalgia, de extrañeza, pero también de sabiduría y perdón.

Yo pasé muchos años añorando mi “pasado” y lo coloco entre comillas porque llegué a la conclusión de que todo es parte de una misma línea temporal. El tiempo no es lo importante sino las acciones, el estado mental y herramientas que tenemos en ese momento; pero hablaré de ello en otra ocasión.

Mantuve mi cabeza ocupada con sentimientos antiguos que olvidé de darle valor a mi presente y luego caí en una espiral difícil de parar, ¿creerás qué se puso peor? Cuando me pregunté a los 15 años si  los 25 todo iba a mejorar y cuando llegué a los 25 me pregunté de nuevo lo mismo.

Hasta que perdí la fe y me vi envuelta en arrepentimientos, culpas y acciones dañinas para mi cuerpo. Muchas cosas me dolieron durante tanto tiempo que ya no recuerdo con exactitud cuánto duró; estaba cegada y me negaba a ver la importancia de lo que me rodeaba.

Luego llegó lo que me salvó de morir [literalmente] LA TERAPIA (breve paréntesis para compartir que desde niña acudo a terapia, pero la interrumpí en distintos puntos de mi vida hasta que le di la importancia debida cuándo, sí, había tocado fondo).

Aun cuando había decidido comprometerme con la terapia y sanar, seguía diciendo que nada iba a cambiar nunca, que la miseria rondaría junto a mí hasta la eternidad, pero es que yo seguía anhelando lo que ya no existía.

Hasta que las dosis y charlas hicieron su trabajo, me despedí del tiempo inexistente y toqué a la puerta del aquíyahora; me arroparon con calidez y amor, me invitaron a reflexionar para poco a poco vivir como lo merecía.

Luego de poco más de dos años y de constante (mucho) diálogo interno, descubrí algo. Mi yo del aquíyahora es más fuerte, más sabia, más todo lo que quiso ser. He logrado aquellas cosas que hace, incluso, dos años nunca creí tener.

Como [por fin] validar y nombrar mis emociones, colocar límites a quienes me rodean y para mí misma, comunicar con precisión mis sentimientos y todo aquello que me aqueja. Pero también, construir desde cero una opinión/visión/idea de la vida.

Encontré las respuestas a las preguntas nunca antes respondidas.

Cuéntame si te ya te pasó, cuéntame que has aprendido, quiero escucharlo todo.

El dolor ciega. El dolor rompe. El dolor invalida. Pero nunca es para siempre. Termina, ahora lo sé con seguridad. Y aunque se presente en distintas formas y momentos, nunca será el mismo. Aprender a perdonarTE y soltar es la respuesta a tener un aquíyahora reconfortante.

Mírate en tus fotografías de años atrás, en las palabras de tus publicaciones en redes sociales, en las cartas hechas a mano, en tus palabras grabadas en audio. Reconócete como un ser cambiante que se transforma con el tiempo y el espacio.

Reconócete ahora, como un ser que aprendió a sobrellevar sus dificultades y se enfrentó con su niña/o interior. No hay nada más valiente que pedirte perdón y perdonarte, después de eso nada vuelve a hacer igual.

Reconócete también como un ser más sabio, menos ambiguo y más estable. Reconócete como un ser que continúa en el aprendizaje.

Las palabras, acciones y pensamientos hechos en un tiempo ya inexistente no te definen ahora. Reconoce y acepta lo que sentiste en aquel momento. Pero tu aquíyahora no es ese. No eres la misma persona ni sus ademanes.

Deja ir a ese ser en quiebra, pronto llegará el momento de sanar.

Abraza al ser que eres ahora, está aprendiendo a vivir en paz.

Sólo el presente te salvará.

Monserrat Chávez Olivas. Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación.

He laborado en distintos medios de comunicación en la ciudad de Durango, como El Sol de Durango, Radiofórmula, Periódico Contexto, Enlace conexión entre culturas y DurangoPress, así como en la ciudad de Tijuana, Baja California en la televisora PSN.

Me he desempeñado como reportera, redactora web, videografa, editora de vídeo y fotógrafa.

También he laborado en el área de Comunicación Social como en el Instituto Municipal de Arte y Cultura, Feria Nacional de Durango y en campañas políticas.

He sido participante de distintos talleres y diplomados de periodismo y creación literaria, pero los más importantes para mí y mi formación ha sido el Diplomado de Creación Literaria organizado por el ICED, mismo que se llevó a cabo durante el 2019 en el CECOART.

También, durante noviembre de 2020 fui participante del V Campamento Literario: El ejercicio novelístico del noreste de México.

Deja un comentario