por Brenda Garrido Hernández
Al inicio de la cuarentena, cuando el encierro no se había vuelto algo común, algunas paginas de memes dedicadas a la literatura (por que esas paginas en serio existen) hablaban de las similitudes de la situación de la pandemia actual, con el inicio de la obra de Giovanni Boccaccio, el Decamerón.
Para aquellos que nunca han escuchado hablar de esta obra del 1300; el Decamerón se plantea en el contexto de la peste bubónica, y da inicio con un grupo de 10 amigos que se ven forzados a refugiarse, hasta que la tragedia de la enfermedad pase, y en un intento por mantenerse entretenidos comienzan a contar historias. Podríamos decir que es prácticamente una obra antológica de pequeñas historias unidas por una historia más grande; la del grupo de amigos compartiendo el encierro durante una epidemia.
En cierto modo al analizar el inicio de la obra de Boccaccio, con la situación actual; y a un año de que los memes se volvieran populares entre su pequeño público, puedo entender la razón por la que estos señalaban las similitudes y no por el encierro o el virus mortal que acecha a las afueras, sino por las historias que nos ayudan a sobrellevarlo.
Mientras pensaba en cuales han sido las historias que me han ayudado a mi a sobrellevar la pandemia y todo lo que ha traído consigo; me he encontrado divagando en todas esas historias que están compuestas por más historias. En aquellas que cumplen un formato similar al del libro de Boccacccio. Al menos en la literatura se destacan Los cuentos de Canterbury y por qué no, Las mil una noches con una hermosa Schehrezada contando historias a un rey y así evitar ser asesinada por una noche más. Si exploramos el terreno de las series, encontramos adaptaciones de las anteriores mencionadas en Los cuentos de la cripta, Le temes a la oscuridad, Los cuentos de la calle broca y eso es apenas la superficie en ambos formatos; si llegáramos a incluir al cine nuestra lista sería interminable.
Lo cierto es que, de alguna forma, las historias están en todas partes. Tenemos nuestras favoritas, las que nos dan consuelo, las que nos inspiran. No importa nuestro estado de ánimo, o el medio en el que decidamos buscar; siempre encontraremos una historia que nos ayuden a sentirnos mejor, a empatizar con el mundo y conocer nuevas perspectivas o simplemente a desconectarnos de nuestra caótica realidad. Las historias componen al mundo y en cierto modo a nosotros mismos. Porque por cursi que pueda parecer, nos encontramos hechos de historias, igual que el Decamerón.
Ese será el propósito de está pequeña columna; explorar aquellas historias que nos hacen, que nos inspiran y que en el proceso se han encargado de construir una parte de nosotros; porque citando tal vez a la que en mi caso es mi historia favorita, Doctor Who “Todos somos historias al final, solo hay que hacer una buena”.

Brenda Garrido Hernández
Mi nombre es Brenda, actualmente estudiante de lingüística y literatura hispánica en el futuro espero ser graduada y titulada. Fan y amante del cine al igual que de los libros, de
ahí mi arriesgada elección de carrera. Actualmente y en temporada de encierro ocupo mi tiempo libre refugiándome en la ficción, conociendo historias nuevas y redescubriendo unas
cuantas que ya no lo son.

Brenda, concuerdo contigo. Las historias han sido una parte indispensable en mi vida, tanto en la literatura como en el media. Incluso en los videojuegos, al final una gran parte de lo que te engancha es sumergirte en la historia del personaje con el que estás jugando. No por nada contar historias es algo que ha estado presente en todas las culturas a lo largo del tiempo. Si no fuera por eso, y por las historias que me hago en la cabeza, yo creo que me habría vuelto loca hace ya bastante rato.
Ya quiero leer qué historias vas a explorar y a compartir con nosotros 🙂
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Gracias 🙂 también ando un poco ansiosa por comenzar
y por seguir leyendo el trabajo de todas las demás ❤
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