por Masiel M. Corona
TEJEDORAS DE LETRAS
Las escucho hilar; ingeniosas e intuitivas.
Las artesanas de las letras, revestidas de palabras
con agujas de carbón remiendan el mundo.
Descendientes del sonido, rezanderas,
huellas verbales de la memoria dialogada son.
En cada letra entrecruzada prevalece una
forma de humanizar la historia,
un punto y coma sin espacio, ni tiempo,
una elipsis suspendida en un verso rescatado
las renueva.
Universos enteros se desdoblan del murmullo
de sus runas. El trueno y el rayo se escuchan
en sus bosquejos trazados.
Hilvana palabras, tejedora de letras.
Zurce nuestras trizadas historias a tu rebozo,
diosa del habla; existamos en unión.
Hilvana palabras, raíz de la expresión
que mediante tu poder fonético todo exista
y se muestren las leyes de nuestro pensamiento.
Sabemos que de noche, tu aliento sostiene
la voz de la vida y que el significado se silencia
momentáneamente, para escuchar tu voz.
Hilvana palabras, versos y estrofas tejedora de letras.
Hilvana tus palabras a las mías porque si pierdo el aliento,
la voz o mi memoria, aún nos queda la palabra.
SOMOS
Somos la palabra luminosa,
el ojo circular de la noche,
el conocimiento, la adivinación fortuita.
Dominamos la magia y el telar de la palabra.
Creamos en la línea horizontal y vertical del cosmos.
Somos los cuatro puntos cardinales:
magas del agua terrestre, un temazcal
humeante que ondea sobre el agua.
Somos una cueva; desbordante laguna y río.
Nacimos de un ceno repleto de leche,
de la madre primigenia que dio vida a
todo lo que existe.
Dibujamos los caminos debajo de la tierra.
Somos maíz, procreación, una serpiente,
sexualidad, cataclismo y fuerza
que nace desde el centro:
Somos un caleidoscopio multicultural y plurilingüe.
Repartimos fuego sobre la tierra,
energía circular y misteriosa.
Somos vida, muerte y resurrección:
Somos creación.
Somos un calendario astronómico
de cantos, relatos y plegarias.
Nosotras somos el cantar del caracol
que retumba en el interior del cielo
y que mece la falda de las estrellas.
Somos el viento celeste, el impulso
y la sonoridad de la palabra.
Nosotras somos un Tlahcuilo-Mujer.
LENGUA DE CALIZA PIEDRA
La humana memoria posee una
lengua de piedra caliza y antigua
que al trazar con sus ágiles manos,
se despoja del superficial estoicismo
caduco y absurdo.
En su hoguera discursiva carmesí,
pregona ella, el poderío de la palabra:
eje central de sus agitadas glándulas
salivales que todo lo abrasan, que todo
lo incendian.
La humana memoria posee una
lengua caliza de atávica piedra que en su
triangular forma, enmascara históricos
pregones: tablillas lustrosas que al
vibrar proclaman.
Lengua aerolita, lineal: inequívoca piedra
angular, sol naciente y ojo de Horus.
La humana memoria eblaíta, posee una
antigua lengua de caliza piedra
que evoluciona: logograma divino
creador, solariega raíz de la humanidad.
Masiel Monserrat Corona Santos
Poeta chicana, líder comunitaria. Ha laborado en distintas instituciones como asistente, mentora, tutora y docente. Obtuvo su M.A. en Literatura Hispánica y Lingüística (Universidad Estatal de California, San Bernardino). Se certificó en la enseñanza del idioma inglés como lengua extranjera (Universidad Estatal de California, Fullerton). Obtuvo su Lic. en Literatura Hispánica y Cultura. Se especializó en Estudios Chicanos y Latinos (Universidad de California, Irvine). Ha publicado en Literary Journal Voices, (CSUSB 2019, 2020). Círculo literario de Mujeres, Enpoli, De-lirio, Femina. Antología poética de poetas del Cupatitzio, Un virus sin corona II, Resilencia, Las mujeres y la poesía 2020. Ha participado en el Festival Internacional de Poesía, Comala, Tercer encuentro internacional de poetas y escritores (Academia de Literatura Latinoamericana SMGE). Tercer recital de poesía sofisticada-Perú.

