por Anel Romero Quezada
Hubo una tía nuestra, fiel como no lo había sido ninguna otra mujer.
-Ángeles Mastretta, Mujeres de ojos grandes
Te quiero
porque yo soy mortal
y tú lo eres.
-Octavio Paz, Carta de creencia
Ángel ilustre, custodia de almas
Ángel nacido entre musas gemelas
Con dulces y finas manos amelas
La esperanza que el destino empalmas
Angelicales son tus coros de almas
Aquellas que llevas detrás, Carmela
Angelicales tus rimas que amela
Aquella persona, yo, entre palmas
A ti te otorgo mis fieles respetos
A ti te ofrezco el amor silencioso
Y es por eso que construyo sonetos
Mas fue que por el tiempo desidioso
Que oculté alguno de esos mis recuentos
Que corre de mis recuerdos ansioso
Anel Romero Quezada, nací el 15 de febrero del 2020 en Irapuato, Guanajuato, pero desde los seis años resido en Guadalajara, Jalisco, México. Desde niña me ha gustado mucho la literatura, sin embargo, no escribo mucho de este género; me dedico más a lo académico y la investigación. Desde los 15 años me interesé por el mundo del arte en general y comencé a asistir a cursos de literatura e historia del arte. Actualmente estudio la licenciatura en letras hispánicas en la Universidad de Guadalajara y soy editora de una revista académica.

