por María de la Luz Carrillo Romero
Hablar de la producción literaria y ensayística de la galardonada escritora Siri Hustvedt es navegar en un torrente de ideas que despierten la imaginación e incitan a reflexionar sobre la creatividad humana, pero en especial el talento artístico e intelectual de las mujeres. Así es Siri Hustvedt es una mujer que rompe los estereotipos de autora convencional, sus estudios sobre literatura, los ha enriquecido con temas de neurolingüística y temas de psiquiatría que han incentivado su panorama para entender por qué actuamos así de manera diferente las mujeres y los hombres, además de revelar los recovecos de la norma occidental en la cultura, es decir la constante separación de hombres y mujeres en la producción de la cultura y en palabras de la autora que se define como feminista reflexiva, reconoce que hay muchos feminismos, pero, ella apuesta en conocer cómo piensan y saben las mujeres sobre si mismas y su cuerpo. Más allá de censurar el machismo y la hegemonía masculina en la cultura occidental, Siri Hustvedt en cambio muestra la constante vulnerabilidad de los hombres al ocultar y recelar del talento de las mujeres y asustarse ante la autoridad femenina, que lo ha llevado a crear absurdas jerarquías y miradas obtusas que en sus libros Hustvedt expone de forma excepcional, por ejemplo en: «La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres» realiza una selección de su obra ensayística sobre el arte, ciencia, literatura y danza, donde debate y reflexiona en relación a los prejuicios cognitivos aplicados cuando se aborda o valora las aportaciones culturales de las mujeres vistas por los hombres. Respecto a su reciente libro: “El poder de la literatura” (Seix Barral, 2019) es una propuesta motivante y potente, porque expone que la lectura de los textos literarios o de ficción es una posibilidad de transformar a las personas, cambiar el pensamiento hasta llevarla a la acción para lograr un cambio personal, incluso social. Sus ideas me parecen muy adecuadas dado que abre la posibilidad de encontrar en los textos de ficción respuestas a las dudas existenciales. Afirma que somos criaturas que nos encanta contarnos historias y además que no las cuenten. Ya lo señalaba Paul Ricoeur: “que narrar es la única forma de organizar y conferirle sentido a nuestra vida, a nuestra experiencia temporal de estos relatos que nos hacemos del mundo” de este principio Siri Hustvedt va fluyendo sus ideas sobre el tiempo, la memoria, la imaginación y los recuerdos de forma tal que estas percepciones la lleva a insistir que gracias a la literatura el tiempo humano se puede duplicar, se puede dimensionar con la imaginación que surgen de la lectura poderosa de los libros de ficción y la ficción sirve para inspirarnos, para entendernos y entender al otro, así como abrir la oportunidad de imaginarnos mejores mundos posibles, incluso, creo, también sobrevivir a situaciones violentas y desgarradoras como la que estamos pasando con la pandemia del COVID-19 y sus efectos en la esfera social, cultural y económica. Su ensayo señala el poder perturbador que tienen los libros, si bien la trayectoria de éstos no ha sido fácil porque sus creadores y creadoras han enfrentado la censura y la incomprensión porque sus textos son considerados amenazadores dado que trastocan el estado de cosas, y a los poderosos no les agrada que las personas tomen conciencia a partir de estos libros peligrosos. Vaya que existen libros peligrosos tanto que han provocado problemas a sus creadores, recordemos por ejemplo a Salman Rushdie que fue amenazado de muerte por su obra: “Versos Satánicos”, también Roberto Saviano con su libro “Camorra” él vive custodiado por la policía para evitar ser muerto por el Clan Casalesi de la mafia y así, lamentablemente como lo señala Hustvedt poetas del pasado y del presente enfrentan ese grave riesgo y la gente lo sabe.
Por otra parte su discurso sobre cómo la literatura nos puede transformar y sacudirnos se basa en su propia experiencia que la comparte de forma sencilla y amena al señalar los libros que de manera personal han influido, cambiado construido su vida porque: “somos lo que leemos ya que se ha establecido un diálogo potente con el narrador” Esta idea de que los lectores nos enriquecemos con lo que leemos y hacemos nuestra existencia más llevadera al conferirle significado. En especial cuando leemos relatos de autoras y rompemos de alguna manera el canon que diferencia y excluye la capacidad intelectual de las mujeres en relación a los hombres la cual está basada en parámetros sexistas y estereotipos culturales que todavía persisten y han impedido el avance de las mujeres y de la propia humanidad. Finalmente coincido con la autora de la necesidad en romper paradigmas del pasado que persisten en imponer patrones diferentes entre las obras elaboradas por las artistas al considerar que sólo son producto del puro sentimiento y con una visión doméstica, y las obras masculinas priva la razón y el intelecto. Es complejo y difícil, sin embargo, es una percepción deformada de quién lee y cómo lo lee. Encuentro que en el ámbito infinito de la creación, el cambio es constante, es activo nunca pasivo y el poder de ser y crecer desde la literatura nos motiva a tener la certeza que las historias que nos contamos influirán en nuestra imaginación y en la realidad, depende que ésta se construya de forma equitativa con el poder de la imaginación de hombres y mujeres.
Egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México. Licenciada en
Derecho. Profesora Titular de carrera Nivel B, Tiempo completo. Recibió la
distinción “Sor Juana Inés de la Cruz”, 8 de marzo de 2013 de la UNAM. Entre
otras actividades de difusión cultural ha participado en conferencias sobre tópicos
literarios. Mediadora Nacional de Lectura del Programa nacional de salas de
lectura.. Autora del libro ABCTRAZOS 2018. Ha coordinado talleres literarios en
el Centro Regional de Cultura de Tecámac, Coautora y promotora de las
diversas antologías. Actualmente es Directora la Revista literaria LA TINTA y
Participa en los programas culturales de Utopía Radio TV.

