Siento

por Sofía Guzman

A veces, ya ni siento los días, suelo acostarme en la cama e imagino cómo sería poder salir de este encierro, suspiro y pienso que no necesariamente me refiero a la pandemia… Quisiera creer que todo esto qué recorre mi cuerpo es producto de mi imaginación, aunque quizás fuera peor… 

Amanece y todo transcurre con normalidad, mi esposo al lado y yo contando los minutos para que se vaya a trabajar, incluso cuando no puedo dormir y escucho la alarma, inmediatamente cierro los ojos. ¿Cómo llegué a sentirme así? 

Cuando el apartamento queda vacío, puedo disfrutarme, sentirme, escucharme; últimamente me he perdido en mis pensamientos, ya quiero salir de aquí… En eso, me acuerdo de qué tengo que cocinar para él, viene cansado suele decirme y yo para evitarme problemas, prefiero callar.

Hace días qué ya no me apongo a sus antojos, necesidades o placeres, cedo esperando que entre más rápido empiece, más rápido terminé, de todas formas al día siguiente se va temprano suelo decirme en mi cabeza. 

Otro día empieza, pero de repente la alarma para su trabajo no sonó más, pensé que era un sueño nada más, hasta que finalmente me quede dormida.

Sentí que algo me sacudió, abrí los ojos y seguía ahí a la par mía, me arme de valor y pregunté ¿Por qué no has ido a trabajar?, me contesto que en su trabajo iban a cancelar operaciones por la rapidez del contagio del virus. Cerré los ojos y lento suspire, de repente sentía su respiración en mi cuello, quería desaparecer, pero no tenía adonde ir… 

Entre más pasan los días, la luz y la oscuridad más miedo me dan, cada vez que camino dentro de mi casa, parece que me agota, me lastima y me parte en dos, mientras tengo que aparentar que todo está bien.

No quiero que me pase lo del mes pasado, me digo constantemente, toco mi rostro y aún siento su mano, por lo menos no ha pasado a más.. 

Cuántos días más tendré que soportar o podré soportar, siento que ni el baño es un lugar seguro, en cualquier momento podría entrar.  En mi celular leo y veo las noticias de feminicidios, un día quizás seré yo… 

Le he perdido el sentido a los días, me cuestiono si morir por un virus o morir por sus manos; por ahora, me conformo con despertar cada día o quizás no, este hogar, este encierro, se ha convertido en mi infierno. 

Publicado por La Coyol Revista

Revista hecha por y para mujeres escritoras y artistas

Un comentario en “Siento

  1. Vivir en pareja a veces genera miedo, como la protagonista que siente temor de que él se encuentre todo el día en casa, es un desconocido un enemigo que en cualquier momento, y ella lo presiente la pueda dañar. Lamentablemente, ese sentir, lo viven muchas mujeres. Felicidades Sofía.

    Me gusta

Deja un comentario