Por Liliana Ramos
…Y si suspirándote te siento;
imagínate tocándote.
Por qué tocándote puedo descargar
esa pasión que solo es contenida
para ti…
¡Que! Cómo explico que desatas
el instinto prohibido y me provocas
éstas ganas de tenerte cada vez que
te pienso, te imagino, te respiro y te vivo.
Sin embargo sé que te ofrezco algo
momentáneo, etéreo, llámalo mi utopía,
Una fantasía loca de tí, de mí, del mundo,
donde al final de cuentas solo puedo
darte la seguridad de momentos.
Cómo diablos renuncio a estas ganas
de querer una relación contigo donde
puedo escudriñar tu cerebro, por que Usted
me derrite con su altura intelectual.
…Y en esta distancia, asfixiante,
en éste confinamiento, mi angustia se acrecienta
se disparan estas ganas contenidas hacia la nada,
solo espero que sigas ahí, para mí, como yo
lo estoy para ti.
