Acróstico

Por Mailet García Entró por los sentidos: su cálido color, su febril textura, su sutil aroma. Recorrió rápidamente el trayecto hasta endurecer los pezones. Oscilante, recorrió la espalda larga y erizada. Titubeó y se detuvo en el ombligo para estremecer el cuerpo que habitaba. Inquietante hormigueo suavizó las piernas al tiempo que se preguntó: ¿SonSigue leyendo «Acróstico»